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Serie re lac ión gobierno-sociedad

P r e v e n c i ó n S o c i a l d e l a V i o l e n c i a

Manual para la capacitación en materia de prevención social de la violencia y la delicuencia

Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense mediante la Agencia de Estados

Unidos para el Desarrollo Internacional (usaid). El contenido de esta publicación es responsabilidad única de sus autores y no refleja de ninguna manera las opiniones de usaid o del

Gobierno de los Estados Unidos de América.

“Manual para la capacitación en materia de prevención social de la violencia y la delincuencia”

Impreso y hecho en México, 2015

Derechos reservados www.pcc.org.mx http://www.pcc.org.mx

Contenido

Presentación Introducción Módulo I. Introducción al problema de la violencia y la delincuencia y su prevención

1. Introducción

2. Panorama general de la situación de la violencia y la delincuencia

2.1 Datos mundiales sobre el fenómeno

2.2 Datos regionales (América Latina y/o Caribe)

2.3 Datos nacionales (México)

2.4 Datos estatales (Baja California, Chihuahua y

Nuevo León)

2.5 Datos municipales (Tijuana, Ciudad Juárez, Monterrey

y Guadalupe)

3. Efectos de la violencia y la delincuencia

3.1 Costos de la violencia

3.2 Efectos multiplicadores

3.3. Impacto bio-psicosocial

4. Marco conceptual

4.1 Abordajes y definiciones sobre la violencia, el delito

y la delincuencia

4.2 El enfoque preventivo: abordajes y definiciones

5. El papel de los distintos actores en la prevención

5.1 El rol de los gobiernos

5.2 Los distintos actores sociales y su respectivo

papel en la prevención

6. Alianzas: un elemento clave para la prevención

6.1 Establecimiento de alianzas: objetivos, importancia y desafíos

6.2. Los tipos de alianza: debilidades y fortalezas

7. Estrategia de prevención comunitaria de la violencia y la delincuencia

7.1 ¿Cómo se puede configurar una estrategia comunitaria de prevención de la violencia y la delincuencia?

Módulo II. Violencia familiar y juvenil

1. Introducción

2. Violencia familiar

2.1 Definición

2.2 Magnitud

2.3 Factores de riesgo y protección

2.4 Consecuencias y efectos

2.5 Estrategias de prevención

3. Violencia juvenil

3.1 Definición

3.2 Magnitud

3.3 Factores de riesgo y protección

3.4 Consecuencias y efectos

3.5 Estrategias de prevención

Módulo III. Diagnóstico de la situación de la violencia

1. Introducción

2. El proceso de elaboración del diagnóstico

2.1Identificacióndelosproblemasensucomunidad
2.2Identificacióndelasactividadesdeprevención

en su comunidad

2.3 Análisis de las características físicas y sociales

2.4 Priorización de los problemas

2.5 Análisis de los problemas prioritarios

Contenido

3. Los tipos de diagnóstico

3.1 Diagnóstico social

3.2 Diagnóstico de seguridad

3.3 Diagnóstico integral y participativo

4. Las variables del diagnóstico

5. Técnicas de recolección y sistematización de datos

5.1 Técnicas cuantitativas

5.2 Técnicas cualitativas

5.3 Sistematización de los datos recolectados

6. Mapeo de los actores y activos

7. Difusión de los resultados del diagnóstico

8. Priorización y análisis de los problemas

8.1 Ejemplo de diagnóstico

Módulo IV: Diseño de la estrategia (formulación y gestión)

1. Introducción

2. Formulación de la estrategia

2.1 Elección de los problemas

2.2 Definición de la población objetivo

2.3 Elección de posibles soluciones

2.4 Establecimiento de metas y objetivos

2.5 Planificación de actividades

2.6 Asignación de responsabilidades

2.7 Modelos de intervención

3. Gestión de la estrategia

3.1 Difusión del plan

3.2 Identificación de insumos

3.3 Movilización de recursos

3.4 Definición del presupuesto

3.5 Establecimiento del cronograma

3.6 Indicadores para el monitoreo de la ejecución

3.7 Modelos de gestión

Módulo V. Monitoreo y evaluación

1. Introducción

2. Monitoreo y evaluación

2.1 Principales características

2.2 Indicadores

2.3 Planes del monitoreo y la evaluación

2.4 Cuándo realizar el monitoreo y la evaluación

3. Monitoreo

3.1 Objeto y objetivos

3.2 Características

3.3 Procedimientos

3.4 Importancia

4. Evaluación

4.1 Objeto y objetivos

4.2 Características

4.3 Preguntas de evaluación

4.4 Procedimientos

4.5 Importancia

5. Diseños de evaluación

5.1 Definición de los diseños y modelos de evaluación

más utilizados

5.2 Criterios de valoración o análisis

Glosario Referencias bibliográficas panorama general de la situación de la violencia y delincuencia

P r e s e n t a c i ó n

El Manual para la capacitación en materia de prevención social de la violencia y la delincuencia es el resultado del proceso de reflexión y aprendizaje colectivo realizado desde el Programa para la Convivencia Ciudadana (pcc) y financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (usaid, por sus siglas en inglés) en el marco de la cooperación entre los gobiernos de México y Estados Unidos de América, derivada del Pilar IV de la Iniciativa Mérida. Los esfuerzos del pcc se han concentrado, en su primera fase, en promover resiliencia comunitaria en polígonos de Tijuana, Ciudad Juárez, Monterrey y Guadalupe.

El presente manual ha sido creado para fortalecer capacidades y competencias para promover el buen diseño, implementación y evaluación de programas de preven-ción social de la violencia y la delincuencia en México. Además, forma parte de un grupo de publicaciones generadas por el pcc en coordinación con la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación del gobierno de México, entidades que buscan promover modelos, guías, manuales y sistema-tizaciones focalizadas en la prevención, que sean de utilidad para los tomadores de decisión de políticas públicas y operadores de programas de prevención de la violencia y delincuencia en México.

Además de este manual, el pcc ha desarrollado Conceptos y estrategias de gestión local (usaid, 2015) que busca ofrecer una alternativa para facilitar la adecuada imple-mentación de las estrategias y lineamientos establecidos a nivel federal, así como los activos y las capacidades estatales y locales de diversos actores sociales. Lo anterior mediante la gestión de recursos disponibles y el fortalecimiento de las capacidades de articulación de intervenciones en el ámbito local.

La Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana y el pcc impulsan esta iniciativa toda vez que la prevención social de la violencia y la delincuencia se ha convertido en un tema prioritario de la agenda pública en México. Por ello, como lo marca el Programa Nacional de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia (Pronapred), con este material se busca “fortalecer las capacidades institucionales para la seguridad ciudadana en los gobiernos municipales/delegacionales, estatales y federal”, en el desarrollo de estrategias de esta índole. Por esta razón, la articula-ción de acciones preventivas se realiza de manera coordinada con los tres órdenes de gobierno.

El Manual para la capacitación en materia de prevención social de la violencia y la delincuencia fue sistematizado por Adriana Alves Loche, consultora internacio-nal que cuenta con un doctorado en Sociología y se ha especializado en temas de manual para la capacitación en materia de prevención social de la violencia y la delincuencia seguridad pública y ciudadanía, derechos humanos y prevención de la violencia.

Cuenta con amplia experiencia en docencia en la materia, así como en el desarrollo de estrategias de prevención de las violencias y la delincuencia.

Esperamos que este producto contribuya a la prevención social de la violencia y la delincuencia y sea de utilidad en la formación y desarrollo de una nueva cultura en las instituciones públicas y organizaciones sociales comprometidas con la seguridad ciudadana, tanto en México como en otros países de la región latinoamericana.

Antonio Iskandar Director Programa para la Convivencia Ciudadana

I n t r o d u c c i ó n

El Manual para la capacitación en materia de prevención social de la violencia y la delincuencia es parte de un programa de capacitación que busca, por un lado, guiar a los lectores en el proceso de capacitación direccionados especialmente a fun-cionarios públicos y miembros de organizaciones no gubernamentales en el tema de la prevención de la violencia y la delincuencia. Por el otro, ofrece herramientas para diagnosticar los problemas de violencia y delincuencia, los factores de riesgo y protección presentes en sus localidades, así como diseñar e implementar proyectos de prevención que respondan a las necesidades locales. Por lo tanto, este manual ha sido creado para fortalecer capacidades y competencias para promover el buen diseño, implementación y evaluación de programas de prevención social de la vio-lencia y la delincuencia en México.

A lo largo de cinco módulos de capacitación teórica y práctica, el lector obtendrá información relacionada con los conceptos y cifras fundamentales relacionadas con la prevención de la violencia y la delincuencia:

• Módulo I. Es una introducción al problema de la violencia y la delincuencia y su prevención. Además, presenta la magnitud del problema en el mun-do, en la región de América Latina y el Caribe, y en México, así como los efectos del problema sobre las personas (víctimas directas o indirectas) y comunidades. Se revisan los marcos conceptuales de violencia, delito, delincuencia, factores de riesgo y protección, así como los tipos y niveles de prevención. Asimismo, aborda el papel que juegan los distintos actores (gobiernos y sociedad civil) y la importancia de establecer alianzas para la prevención de la violencia y la delincuencia.

• Módulo II. Trata los temas de violencia familiar (contra niñas, niños y mu-jeres) y violencia juvenil. Desarrolla los conceptos de violencia familiar y juvenil, y presenta datos sobre la magnitud del problema (a nivel mundial, regional y local). Además, señala cuáles son los principales factores de riesgo y protección y brinda ejemplos de estrategias de prevención para estos dos tipos de violencia.

• Módulo III. En él se analizan las cuestiones relacionadas con el diagnós-tico: su proceso de elaboración, los tipos de diagnóstico, las variables y los métodos de recolección de datos, el mapeo de los actores y activos, la difusión de la información y la priorización y el análisis conjunto de los problemas.

• Módulo IV. Está enfocado en la formulación, gestión e implementación de la estrategia. Aborda la elección de los problemas y posibles soluciones, el establecimiento de metas y objetivos, la planificación de actividades, la definición de la población objetivo, la asignación de responsabilidades y finaliza con un modelo de intervención (estrategia comunitaria para la prevención de la violencia). Respecto a la gestión, señala cómo establecer un modelo lógico; difundir el plan (validación); identificar los insumos y movilizar recursos (humanos y materiales); definir un presupuesto; estable-cer un cronograma, y crear indicadores para la implementación del plan.

• Módulo V. Está dedicado al monitoreo y evaluación, así como a sus principales elementos, los objetivos de ambos y los principales diseños de evaluación.

Módulo I. Introducción al problema de la violencia y la delincuencia y su prevención

En este módulo I, “Introducción al problema de la violencia y la delincuencia y su prevención”, será presentada la magnitud del problema en el mundo, en la región de América Latina y el Caribe, y en México, así como efectos del problema sobre las personas (víctimas directas o indirectas) y comunidades. Serán revisados los marcos conceptuales de violencia, delito, delincuencia, factores de riesgo y protección, así como los tipos y niveles de prevención.

Además, abordaremos el papel que juegan los distintos actores (gobiernos y socie-dad civil) y la importancia de establecer alianzas para la prevención de la violencia y la delincuencia. Al final de este módulo, se presenta el “Modelo de Estrategia Co-munitaria de Prevención” que prevé cuatro etapas esenciales:

•Diagnóstico.
•Formulación de la estrategia.
•Gestión e implementación de la estrategia.
•Seguimiento y evaluación de la estrategia.

Estas etapas serán abordadas en los módulos III, IV y V.

Introducción

1.

La violencia y la delincuencia son algunos de los temas más urgentes de desarrollo en el mundo, pues afectan a todos los sectores poblacionales y niveles de la socie-dad (mujeres y hombres, jóvenes y ancianos, ricos y, aún más, a los pobres). Durante la última década, en América Latina la violencia y la delincuencia han desplazado al desempleo como la principal preocupación de la población (cidh, 2009). La rápida y desordenada urbanización, los niveles de pobreza, la desigualdad, la naturaleza más organizada del delito y el acceso a armas de fuego se citan como las principales cau-sas del incremento de la violencia y delincuencia, en especial en las zonas urbanas (Banco Mundial, 2003; 2011a; 2011b).

•La violencia y la delincuencia afectan el desarrollo social y económico.
•En América Latina el problema de la violencia y la delincuencia son la prin-

cipal preocupación de la población.

• La violencia y la delincuencia no están homogéneamente distribuidas, aunque el temor a la violencia y la delincuencia afecte a todos.

• Mujeres, jóvenes, niños y niñas suelen ser los más afectados por la violen-cia y la delincuencia.

• Las altas tasas de delincuencia y la violencia tienen efectos directos en el corto plazo para el bienestar humano y efectos a largo plazo sobre el cre-cimiento económico y el desarrollo social de las regiones y de los países.

• Existe una relación entre homicidios y desarrollo, pues las mayores tasas de homicidios están asociadas a un bajo desarrollo humano y económico (unodc, 2011).

Es importante resaltar que las tasas del delito (sean robos, homicidios o violencia sexual) son promedios agregados de cada país, por lo que no reflejan la distribución espacial de esos delitos en el interior de cada uno de ellos. Esto significa que aunque la violencia ha aumentado, es importante señalar que el deterioro de la seguridad no es homogéneo, sea entre los países o en el interior de los mismos. Por ejemplo, en 2012, los estados de Chihuahua y Guerrero registraron una tasa de 77 homicidios por 100 000 habitantes, mientras que Yucatán registró una tasa de 2 homicidios

Panorama general de la situación de la violencia y delincuencia

2.

por 100 000 (Inegi, 2013a). En algunos países y regiones, las tasas de homicidio son comparables o mayores a las de países en guerras, en otros “los niveles de ho-micidio son relativamente bajos, pero el aumento repentino y considerable de los delitos patrimoniales ha disparado la percepción de inseguridad en la ciudadanía” (pnud, 2013).

Datos mundiales sobre el fenómeno1

No es sencillo medir de modo exacto la violencia y la delincuencia en el mundo. La difi-cultad en la medición de estos datos se refiere a un conjunto de factores, entre los cuales se destacan: 1) la ausencia de una base de datos confiable, 2) la vergüenza (en casos de violencia contra la mujer/familiar), 3) el temor de las víctimas (en casos de robos, asesina-tos y violencia interpersonal, en que el agresor es conocido) y 4) la falta de confianza en las instituciones del sistema de justicia criminal (en especial en la policía). Sin embargo, estudios mundiales basados en encuestas de victimización, en registros policiales y del sistema de justicia criminal y en registros del área de salud pública, revelan que:

• En 2010, 36% de los más de 468 000 homicidios ocurridos en el mundo fueron registrados en África y 31% en la región de las Américas.

• Asia, Europa y Oceanía registraron 27, 5 y 1% del total de homicidios respectivamente.

• 30% del total de las mujeres víctimas de violencia física o sexual fueron agredidas por su pareja íntima.

• 38% del total de asesinatos de mujeres en el mundo son practicados por la pareja íntima.

• En África 45.6% de la población femenina con más de 15 años ya ha su-frido algún tipo de agresión.

• 20% de las mujeres y 5 a 10% de los hombres sufrieron abusos sexuales en la infancia, mientras que 23% de las personas de ambos sexos fueron víctimas de maltratos físicos cuando eran niños/niñas.

Datos regionales (América Latina y/o Caribe)2

Como se mencionó anteriormente, la violencia y la delincuencia son problemas de de-sarrollo graves y la región de América Latina y el Caribe no es excepción. En la década 2000-2010 más de un millón de personas murieron por causa de la violencia criminal, y en los últimos 25 años, los robos casi se han triplicado en la región (pnud, 2013).

1 Los datos fueron recolectados de las siguientes fuentes: pnud, 2013; United Nations Office on

Drugs and Crime, 2011; Organización Mundial de Salud, 2011; Organización Mundial de Salud, 2014, y World Health Organization, 2013.

2 Los datos fueron recolectados de las siguientes fuentes: Comisión Interamericana de Derechos

Humanos, 2009; pnud, 2013; unodc, 2011; González Rivas, 2014; Contreras, Bott, Guedes & Dart-nall, 2010 y Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, 2014.

2.1

2.2

• América Latina y el Caribe concentran casi 9% de la población mundial, pero en esta región se registran más de 30% de los homicidios de todo el mundo.

•El homicidio en la región creció 11% entre los años de 2000 y 2010.
•El promedio de asesinatos en la región es de 15.4 por cada 100 000

habitantes.

• En Centroamérica la tasa es de 28.5 por cada 100 000 habitantes, cuatro veces más que el promedio mundial (6.9 por cada 100 000).

•Honduras tiene una tasa de 91 homicidios por cada 100 000 habitantes.
•En los países de Sudamérica la tasa llega a 20 asesinatos por cada 100 000

habitantes y en el Caribe es de 16.9.

• La tasa de homicidios juveniles en la región (15 a 29 años) es de 68.9 por cada 100 000 habitantes.

• 8 de los 10 países más violentos están en la región de América Latina y

Caribe (Honduras, El Salvador, Venezuela, Belice, Jamaica, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Guatemala y San Cristóbal y Nieves).

• De las 50 ciudades con las mayores tasas de homicidio en el mundo, 43 están en América Latina y/o el Caribe, incluyendo las primeras 19, según datos del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

Cuadro 1. Tasa de homicidio por 100 mil habitantes, ciudades más violentas, 2013

Posición Ciudad País Homicidios Habitantes Tasa 1 San Pedro Sula Honduras 1 411 753 990 187.14 2 Caracas Venezuela 4 364 3 247 971 134.36 3 Acapulco México 940 833 294 112.8 4 Cali Colombia 1 930 2 319 684 83.2 5 Maceió Brasil 795 996 733 79.76 6 Distrito Central Honduras 946 1 191 111 79.42 7 Fortaleza Brasil 2 754 3 782 634 72.81 8 Guatemala Guatemala 2 123 3 103 685 68.4 9 João Pessoa Brasil 515 769 607 66.92

10 Barquisimeto Venezuela 804 1 242 351 64.72

11 Palmira Colombia 183 300 707 60.86 12 Natal Brasil 838 1 454 264 57.62 13 Salvador (y rms) Brasil 2 234 3 884 435 57.51 14 Vitoria Brasil 1 066 1 857 616 57.39 15 São Luís Brasil 807 1 414 793 57.04 16 Culiacán México 490 897 583 54.57 17 Ciudad Guayana Venezuela 570 1 050 283 54.27 18 Torreón México 633 1 167 142 54.24 19 Kingston Jamaica 619 1 171 686 52.83 20 Cape Town Sudáfrica 1 905 3 740 026 50.94 21 Chihuahua México 429 855 995 50.12 22 Ciudad Victoria México 167 339 298 49.22

Continúa...

Posición Ciudad País Homicidios Habitantes Tasa 23 Belém Brasil 1 033 2 141 618 48.23 24 Detroit Estados Unidos 332 706 585 46.99 25 Campina Grande Brasil 184 400 002 46 26 New Orleans Estados Unidos 155 343 829 45.08 27 San Salvador El Salvador 780 1 743 315 44.74 28 Goiânia Brasil 621 1 393 575 44.56 29 Cuiabá Brasil 366 832 710 43.95 30 Nuevo Laredo México 172 400 957 42.9 31 Manaus Brasil 843 1 982 177 42.53 32 Santa Marta Colombia 191 450 020 42.44 33 Cúcuta Colombia 260 615 795 42.22 34 Pereira Colombia 185 464 719 39.81 35 Medellín Colombia 920 2 417 325 38.06 36 Baltimore Estados Unidos 234 619 493 37.77 37 Ciudad Juárez México 505 1 343 406 37.59 38 San Juan Puerto Rico 160 427 789 37.4 39 Recife Brasil 1 416 3 845 377 36.82 40 Macapá Brasil 160 437 256 36.59 41 Nelson Mandela Bay Sudáfrica 412 1 152 115 35.76 42 Maracaibo Venezuela 784 2 212 040 35.44 43 Cuernavaca México 227 650 201 34.91 44 Belo Horizonte Brasil 1 800 5 182 977 34.73 45 St. Louis Estados Unidos 109 319 294 34.14 46 Aracaju Brasil 300 899 239 33.36 47 Tijuana México 536 1 649 072 32.5 48 Durban Sudáfrica 1 116 3 442 361 32.42 49 Puerto Príncipe Haití 371 1 234 414 30.05 50 Valencia Venezuela 669 2 227 165 30.04

Fuente: Reproducido del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, 2014.

• Los niveles de homicidio no son los únicos factores por la inseguridad en la región. En los países con bajas tasas de homicidio también se registran altos niveles de inseguridad, debido en parte a los robos y hurtos.3

• El robo constituye un problema de inseguridad común para la mayoría de los países de la región. Cerca de 80% de las personas víctimas de un delito en la región sufrieron algún tipo de robo.

3 Los robos y hurtos suelen ser delitos que no se denuncian, pero son igualmente factores impor-tantes por la sensación de inseguridad que generan. Para dimensionar la magnitud de estos deli-tos, las “encuestas de victimización” son un importante recurso, pues auxilian a estimar la llamada cifra oculta, es decir, aquellos delitos que no se denuncian.

2.3

• Para la población joven de ingresos altos, la tasa es de 21.4 por cada 100 000, mientras que para la población joven de sectores de ingresos medios y bajos, se eleva a 89.7 por cada 100 000.

• 460 personas son sexualmente agredidas al día en América Latina, la ma-yoría niñas y mujeres.

• Entre 5 y 47% de las mujeres son forzadas a tener sexo con su pareja en algún momento de sus vidas.

Datos nacionales (México)4

• México pertenece al grupo de países con alta tasa de homicidios (más de 10 por cada 100 000 habitantes), según la Organización Mundial de la Salud.

•Entre 2006 y 2012 se registró un incremento de 250% en los homicidios.
•En el año de 2012 fueron registrados 26 037 homicidios, que correspon-

den a una tasa de 22 por cada 100 000 habitantes.

• Entre diciembre de 2006 y enero de 2012 alrededor de 60 000 personas fueron asesinadas como resultado de ejecuciones y enfrentamientos entre bandas rivales vinculadas al narcotráfico y crimen organizado.

• La tasa de homicidio en el estado de Chihuahua (77 por cada 100 000), es

38 veces superior a aquella registrada en Yucatán (2 por cada 100 000).

• 39% del total de homicidios en México están concentrados en los estados de México, Chihuahua, Guerrero y Nuevo León.

4 Los datos fueron recolectados de las siguientes fuentes: Consejo Ciudadano para la Seguridad

Pública y la Justicia Penal, 2014; pnud, 2013; Organización de Estados Americanos, 2012; unodc, 2011; Inegi, 2013a; Inegi, 2013b, e Inegi, 2013c.

Fuente: Elaboración propia con base en los datos del Inegi, 2013b.

Gráfica 1. Evolución de los homicidios, México, 2006-2012

2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012

30 000

25 000

20 000

15 000

10 000

5 000

10 452

8 867

14 006

19 803

25 757 27 213

26 037

• Los grupos más afectados son jóvenes entre 15 y 19 años y hombres adul-tos entre 35 y 39 años.

• Se estima que 1 785 469 mujeres casadas o unidas han sufrido agresiones de extrema gravedad por parte de su pareja.

• 4 de cada 10 mujeres solteras entre 15 y 29 años han sufrido violencia por parte de su pareja o novio.

• En un tercio de los hogares mexicanos existe al menos una víctima de algún delito; poco más de 10% de los delitos son denunciados, y se inicia averiguación previa en 8% de los delitos cometidos (lo que corresponde a 64.7% de los delitos denunciados).

Datos estatales (Baja California, Chihuahua y Nuevo León)5

A continuación, presentamos algunos datos de los estados de Baja California, Chi-huahua y Nuevo León, ya que el Programa para la Convivencia Ciudadana (pcc) ope-ra en Tijuana, Ciudad Juárez, Monterrey y Guadalupe.

• Baja California registró un total de 584 homicidios en el 2012, lo que co-rresponde a un promedio de 18 homicidios por cada 100 000 habitantes.

• Chihuahua registró en 2012 la tasa de 77 homicidios por cada 100 000 habitantes. Hubo una reducción de casi 40% en relación al año anterior, pero sigue siendo el estado más violento de México.

• En Nuevo León fueron registrados 1 835 homicidios en el 2012, que co-rresponde a un promedio de 38 asesinatos por cada 100 000 habitantes.

5 Inegi, 2013b.

Fuente: Elaboración propia con base en los datos de Inegi, 2013b.

Gráfica 2. Evolución de los homicidios (tasas por cada 100 mil habitantes), Baja Califor-nia, Chihuahua, Nuevo León, 2006-2012

2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012

16 12

48 47

207564

Baja California Chihuahua Nuevo León

2.4

2.5 Datos municipales (Tijuana, Ciudad Juárez, Monterrey y Guadalupe)

Los datos municipales se refieren a Tijuana, Ciudad Juárez, Monterrey y Guadalupe, ciudades en cuyos polígonos se están llevando a cabo los Planes Maestros Comuni-tarios de Prevención de la Violencia y la Delincuencia, en el marco del pcc.

2.5.1 Tijuana, Baja California6

• Entre 2010 y 2013, Tijuana registró 1 940 homicidios dolosos, que repre-sentan alrededor de dos terceras partes del total de homicidios registrados en el estado de Baja California en el mismo periodo.

• Entre 2011 y 2012 hubo una caída de los homicidios en Tijuana, pero en el 2013 se observó un incremento de 20% en relación con el año de 2012.

6 Los datos fueron recolectados de Secretaria de Seguridad Pública del Estado de Baja Califor-nia (2013). Estadísticas Delicitivas. Incidencia Delicitiva Estatal.

Fuente: Elaboración propia con base en los datos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Baja California, 2013.

Gráfica 3. Evolución comparativa de los homicidios 2010-2013, Tijuana y el estado de Baja California, tasa por cada 100 000 habitantes

80.0

70.0

60.0

50.0

40.0

30.0

20.0

10.0

0.0 2010 2011 2012 2013

67.9

51.7

28.0 21.3

18.7

24.5

Baja California Tijuana

45.4

59.5

2.5.2 Ciudad Juárez, Chihuahua7

• Entre 2010 y 2013 fueron registrados 6 097 homicidios en Ciudad Juárez, que corresponden a 58% del total registrado en el estado de Chihuahua durante el mismo periodo.

• A partir del año de 2011 los homicidios presentan una tendencia decre-ciente en Ciudad Juárez y el estado de Chihuahua.

• Entre 2008 y 2010, Ciudad Juárez ocupó la posición de la ciudad más vio-lenta del mundo, la segunda posición en 2011, la 19 en 2012 y en 2013 se encontraba en la posición 38.

7 Los datos de Ciudad Juárez fueron recopilados de: Observatorio de Seguridad y Convivencia

Ciudadanas del Municipio de Juárez (2011) y Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la

Justicia Penal (2014). Los de Chihuahua se obtuvieron de la Secretaría de Gobernación. Secretaria-do Ejecutivo de Sistema Nacional de Seguridad Pública, 2013.

200.0

150.0

100.0

50.0

0.0 2010 2011 2012 2013

114.6

223.7 146.8

49.2 37.9

Juárez Chihuahua

90.6 42.4

58.6

Fuente: Elaboración propia con base en los datos del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, 2014, y del Observatorio de Seguridad y Convivencia Ciudadanas del Municipio de Juárez, 2011 (para Ciudad Juárez), y

Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 2013 (para Chihuahua).

Gráfica 4. Evolución comparativa de los homicidios 2008-2011, en el estado de Chihuahua y Ciudad Juárez, tasa por cada 100 000 habitantes

2.5.3 Monterrey, Nuevo León8

• Entre 2010 y 2013, Monterrey registró 1 863 homicidios dolosos, que re-presentan 37% del total de homicidios registrados en el estado de Nuevo León durante el mismo periodo.

• El año de 2013 se registró una caída de los homicidios en Monterrey en relación a los dos años anteriores, pero la tasa sigue más alta que la regis-trada en 2010.

• Las tasas de homicidio en Monterrey son considerablemente superiores a aquellas registradas en el estado de Nuevo León.

2.5.4 Guadalupe, Nuevo León9

• Entre 2010 y 2013, Guadalupe registró 515 homicidios dolosos, que re-presentaron 10% del total de homicidios registrados en el estado de Nue-vo León durante el mismo periodo.

• Después de un incremento en 2011, los homicidios registraron una caída en 2012 y 2013.

• La tasa de homicidios en Guadalupe es inferior al promedio de homicidios registrados en el estado.

8 Datos recopilados de: Gobierno del Estado de Nuevo León. Procuraduría General de Jus-ticia, 2014.

9 Datos recopilados de: Gobierno del Estado de Nuevo León. Procuraduría General de Jus-ticia, 2014.

Fuente: Elaboración propia con base en los datos de la Procuraduría General de Justicia del estado de Nuevo León.

Monterrey Nuevo León

70.00

60.00

50.00

40.00

30.00

20.00

10.00

0.00 2010 2011 2012 2013

59.62

48.52

32.50

15.5

31.443.0

18.0

23.45

Gráfica 5. Evolución comparativa de los homicidios 2010-2013, estado de Nuevo León y Monte-rrey, tasa por cada 100 000 habitantes

Los datos presentados para los tres estados analizados provienen de distintas fuen-tes, lo que puede resultar en divergencias en la información debido a la metodología de recolección en cada uno de ellos. Utilizamos distintas fuentes justamente con el propósito de resaltar las diferencias que se pueden encontrar.

En la gráfica 2 los datos han sido recopilados de información del Inegi, que tiene como fuente el total de registros con códigos de causa básica para homicidios (X85– Y09) según la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud (CIE-10). Es decir, son datos que provienen del campo de la Salud Pública.

En las gráficas 3 a 6 las fuentes de datos han sido, respectivamente, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Baja California, el Secretariado Ejecutivo del Siste-ma Nacional de Seguridad Pública (Chihuahua) y la Procuraduría General de Justicia del Estado de Nuevo León (Monterrey y Guadalupe). Son datos provenientes del Sistema de Justicia Criminal (policía, fiscalías y juicios) que siguen una metodología distinta de aquella de la Salud Pública (CIE-10).

Fuente: Elaboración propia con base en los datos de Gobierno del estado de Nuevo León. Procuraduría General de Justicia, 2014.

50.00

45.00

40.00

35.00

30.00

25.00

20.00

15.00

10.00

5.00

0.00 2010 2011 2012 2013

11.21

18.0

37.46

43.0

31.4

15.5

8.85

18.44

Guadalupe Nuevo León

Gráfica 6. Evolución de los homicidios 2010-2013, Estado de Nuevo León y Guadalupe, tasa por cada 100 000 habitantes

Fuente: Elaboración propia con base en los datos del Observatorio de Seguridad y Convivencia Ciudadanas del Municipio de Juárez, 2011; de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Baja California, 2013, y Gobierno del Estado de Nuevo León. Procuraduría General de Justicia, 2014.

2010 2011 2012 2013

Ciudad Juárez - Chihuahua Monterrey - Nuevo León

Guadalupe - Nuevo León Tijuana - Baja California

223.7

146.8

49.2 37.9

28.0

21.3

18.7 24.5 32.5

38.5

59.6

23.4 11.2

37.5

8.918.4

Gráfica 7. Evolución comparativa de los homicidios Ciudad Juárez, Guadalupe, Monterrey y Tijuana, 2010-2013, tasa por cada 100 000 habitantes

Es importante tener esto en cuenta cuando se realiza el análisis de la informa-ción sobre la violencia y la delincuencia, pues distintas metodologías resultan en cifras distintas.

La violencia y la delincuencia no tienen impacto sólo en las vidas de las víctimas y sus familiares, sino también sobre toda la sociedad. No existe una metodología precisa para enumerar toda la extensión de los efectos de la violencia y delincuencia, pero algunos costos pueden ser estimados. Existen muy diversas estimaciones del costo de la violencia a nivel internacional en función de las definiciones que se utilizan, el tipo de gastos y las metodologías.

La Organización Mundial de la Salud (2002) mide los efectos de la violencia a través de los costos directos (médicos, legales, policiales, cárceles, hogares de guarda y seguridad privada) e indirectos (pérdida de ganancias y de vida, el capital humano más bajo, menor productividad, menor inversión, los costos psicológicos y otros costos no monetarios).

A su vez y en su momento, Mayra Buvi-nic, jefa de la División de Desarrollo Social y Consejera Especial sobre Violencia para el Banco Interamericano de Desarrollo, y Andrew Morrison, especialista en Desa-rrollo Social para la División de Desarrollo Social del Banco Interamericano (1999), utilizaron una tipología más comple-ja para tratar los efectos de la violencia que abarcan no sólo los costos directos e indirectos, sino también los costos no monetarios, los efectos multiplicadores económicos y los efectos multiplicado-res sociales.

Algunos datos sobre la magnitud de los efectos de la violencia Datos mundiales: se estima que el costo de la violen-cia en 90 países sin conflicto armado es de cerca de 95 mil millones de dólares, alcanzando hasta 0.14% del pib mundial. La inseguridad relacionada a los conflictos armados se estima en una carga anual de 400 mil mi-llones dólares, lo que equivale a 0.6% del pib Mundial (Small Arms Survey, 2008).

Datos regionales: el costo de la pérdida de productivi-dad debido a la mortalidad relacionada con la violencia llega a 0.74% del pib en América Latina y el Caribe (Pa-tel & Taylor, 2012).

América Latina: 331 millones de años de vida se per-dieron en 2009 debido a los homicidios. Si la tasa de homicidios se redujera a la media mundial, en Brasil, por ejemplo, la esperanza de vida de la población sería de 11 meses más y en Venezuela sería de un año y ocho meses más (pnud, 2013).

Centro América: se estima que los costos de la violen-cia y delincuencia llegan a 8.8% del pib, y que si hubiera una reducción de 10% en los homicidios, habría un au-mento de 1% del pib (Banco

Continúa...

Efectos de la violencia y la delincuencia

3.

Diversos estudios en el campo de la psicología también analizan los efectos que la violencia genera en las personas y comunidades, en especial el trauma, definiéndoles como impacto bio-psicosocial. A continuación vamos revisar cada uno de los efectos.

Costos de la violencia

Los costos de la violencia se definen como directos e indirectos y no monetarios.

• Costos directos: miden el valor de los bienes y servicios empleados. Son más fácilmente cuantificables y tienden a abarcar los servicios empleados en el sistema de justicia criminal, encarcelamiento, servicios médicos, ser-vicios sociales, además que se refieren a los costos de productividad (Patel & Taylor, 2012; Banco Mundial, 2003).

• Costos indirectos: indican impacto más allá de las víctimas directas y los perpetradores. También incluyen a las víctimas indirectas y, a menudo, a la sociedad en general. Se refieren al bajo crecimiento económico, la pérdida de oportunidades de inversión, de vida entre los ciudadanos productivos y de los ingresos no percibidos por los encarcelados y las víctimas de la violencia y la delincuencia.

• Costos no monetarios: miden los efectos no económicos que la violencia y delincuencia causan a las víctimas, como el aumento de la morbilidad10, 10 Morbilidad es un término utilizado en salud pública que se refiere a la cantidad de personas que enferman en un lugar y un periodo de tiempo determinados en relación con el total de la población. En términos del interés del tema que nos ocupa, la morbilidad atiende las enfer-medades resultantes de la violencia, como discapacidad física, lesiones mentales, desórdenes depresivos, etcétera.

Algunos datos sobre la magnitud de los efectos de la violencia El Caribe: estimaciones sugieren que si las tasas de homicidio en Jamaica y Haití fueran reducidas al nivel de Costa Rica, las tasas de crecimiento de estos países

aumentaríanenaproximadamente5.4%porañoyRepúblicaDominicanayGuyana
sebeneficiaríandeuncrecimientode1.7y1.8%,respectivamente(unodc & World

Bank, 2007).

México: el costo de la violencia en este país se estima entre 83 mil millones y 112 mil millones de dólares, según el cálculo de los costos para los “intangibles”, o cos-tos indirectos que son difíciles de medir. También se estima que el costo directo de la violencia es de alrededor de 10% del pib (Patel & Taylor, 2012).

Colombia: la violencia cuesta el equivalente a 15% del pib (Patel & Taylor, 2012).

Brasil: los costos económicos de la violencia corresponden a 5% del pib (World Bank, 2013).

Uruguay: el costo estimado de la violencia y delincuencia alcanzó 3.1% del pib (Aboal, Campanella & Lanzilotta, 2013).

3.1 efectos de la violencia y la delincuencia el aumento de la mortalidad y el suicidio, abuso de alcohol y drogas, todos derivados del trauma sufrido por las víctimas. Otro costo no monetario de la violencia está relacionado a la reducción de la expectativa de vida, que resulta en la pérdida del potencial social.

Efectos multiplicadores

Los efectos multiplicadores se refieren a los impactos en el nivel macroeconómico y del mercado laboral (efectos económicos) y al nivel de las relaciones interpersonales y de calidad de vida (efectos sociales), así como a los costos directos, indirectos y no monetarios, estas categorías muchas veces se sobreponen.

• Efectos multiplicadores económicos: son medidos en términos del impacto sobre el capital humano, la partici-pación en la fuerza laboral, los salarios y los ingresos más bajos, el ahorro y el crecimiento macroeconómico. Por ejemplo, la violencia doméstica afecta el poder adquisiti-vo de sus víctimas, pues éstas presentan tasas más altas de ausentismo, tienen más posibilidades de perder sus empleos y, por lo tanto, su capacidad de generar ingresos disminuye.

• Efectos multiplicadores sociales: se refieren a la erosión del capital social, la transmisión inter-generacional de la violencia y la baja calidad de vida. Los efectos multiplicadores sociales se refieren también al fun-cionamiento del proceso democrático y a la confianza en dicho proceso y sus instituciones.

3.2

Esquema 1. Efectos multiplicadores de la violencia

Niños y niñas son testigos de la violencia entre sus padres

Niños y niñas aprenden a usar la violencia para resolver problemas

De adultos, se involucran en una relación violenta con su compañero(a)

Es importante mencionar que los costos y efectos económi-cos y sociales de la violencia también son susceptibles de ser proporcionalmente más graves en los países más po-bres. Esto, debido a otros fac-tores presentes, tales como:

el bajo desarrollo económico, la desigualdad social, la falta de oportunidades, la debili-dad institucional, etcétera.

Impacto bio-psicosocial

Además de los costos directos, indirectos, no monetarios y los efectos multiplica-dores económicos y sociales, ya sea por la experiencia de victimización directa o indirecta, la violencia y la delincuencia generan impactos en las personas y en las comunidades.

Uno de los mayores impactos tiene que ver con la generación de estrés y trauma, debido a que existe una estrecha relación entre éstos y la violencia. Sus efectos pueden conocerse a través de reac-ciones en el cuerpo, las emociones, el cerebro y el comportamiento individual, comunitario y social, y otras dinámicas y características particulares y únicas del contexto en cuestión. La literatura incluso menciona la existencia de trauma al nivel cultural (Pouligny, Ches-terman & Schnabel, 2007).

Por ejemplo, en contextos de violencia durante un tiroteo escolar, un estudiante herido probablemente resultará más afectado física y emocionalmente que un estudiante que estuvo en otra parte del edificio. Pero la exposición indirecta a la violencia también puede ser traumática. Asimismo, la exposición a balaceras u otro tipo de tragedias individuales o colectivas que podrían instalarse en la vida cotidiana no dejarían de ser traumáticas (Levine, 1997).

Es importante tener en cuenta que el trauma también puede ser oca-sionado por experiencias dentro del ámbito ordinario de la experien-cia humana, tales como accidentes, enfermedades o pérdidas.

A continuación revisamos algunas de las reacciones comunes que genera el trauma en las personas y en las comunidades.

3.3

¿Qué es el trauma?

La raíz etimológica de la pala-bra trauma proviene del grie-go traumat o herida. De ahí que sea común que en este campo se utilice el término de sanación como una metá-fora para su atención. Puede definirse como una situación abrumadora que está fuera del alcance de la experien-cia humana ordinaria y que generaría estrés y angustia para prácticamente cualquier persona, y que puede ocasio-nar impactos físicos, menta-les, emocionales y en el com-portamiento de las personas y las comunidades.

Cuadro 2. Efectos del trauma en personas y comunidades

Efectos en las personas

Impactos fisiológicos Impactos en el pensamiento

Impactos en el comportamiento

Impactos en las emociones

Vómitos Llanto Debilidad Escalofríos Fatiga Insomnio Aletargamiento Cambios en el apetito Padecimientos físicos diversos Cambios en la presión arterial, problemas respiratorios, afecciones cardiacas, inicio o aseveración de enfermedades como diabetes, etcétera.

Inhabilidad para descansar

Re-experimentación del evento (flashbacks) Pensamientos intrusivos y repetitivos Pensamientos suicidas Pensamientos de revancha por mano propia Confusión Pesadillas Dificultad en la toma de decisiones Problemas de concentración y de memoria Desorientación

Pánico Miedo Auto-agresión Abuso de alcohol o drogas Intento de suicidio Aislamiento Exceso de trabajo Sospechosismo Falta de concentración Violencia en el ámbito familiar o escolar (bullying)

Miedo Enojo Irritabilidad Ansiedad Pánico o paranoia Depresión Humillación Culpa Vergüenza Indefensión Hipersensibilidad Cuestionamientos existenciales y espirituales Pérdida de control sobre las emociones

Efectos en las comunidades Actitudes represivas Disociación Sentimientos de impotencia, pérdida de control y la capacidad de responder a las amenazas Creación de narrativas de “ellos” vs. “nosotros” o “buenos” vs. “malos”

Disminuciónocesedelflujodeinformaciónentregrupos,locualincrementaimágenesnegativas
decadagrupo.Laposibilidaddeidentificaciónconungrupodeterminadoseintensificahastael

punto en que la muerte puede ser considerada una mejor opción que la pérdida de la identidad, y los eventos pueden convertirse en un “trauma escogido”, “gloria escogida” Grandes grupos de personas sufriendo distintas formas de estrés post-traumático y otros tipos de alteraciones al comportamiento que se transmiten de una generación a otra Pérdida de confianza básica en el orden de las cosas Ausencia de condiciones para vivir duelos colectivos Dificultad para revertir el sentido de humillación y desesperanza Transformación de patrones culturales que generan:

•Agresión
•Crimenorganizado
•Destrucciónhumanadelmedioambiente
•Normalizacióndelaviolencia
•Pandillasjuveniles
•Prostitución
•Secuestro
•Violaciónsexual
•Violenciafamiliar

Fuente: Adaptado de Center for Justice & Peacebuilding, 2014; Yoder, 2005, y Herman, 1997.

Debido a que las necesidades provienen de tan diversa índole se hace necesario brin-dar respuestas multidisciplinarias y coordinadas. El campo bio-psicosocial establece lineamientos que abarcan de una manera integral estas problemáticas, aunado a procesos de justicia y reparación económica y simbólica. El modelo “La atención a víctimas de la violencia: una propuesta integral con enfoque de resiliencia” del pcc se construye para orientar iniciativas de esta naturaleza. Por su lado, la Comisión Eje-cutiva de Atención a Víctimas (Ceeav) ha diseñado un “Modelo de Atención Integral en Salud” bajo los paradigmas del campo psicosocial, además del desarrollo de un “Protocolo de la Asesoría Jurídica Federal: Sistema de Justicia Acusatorio”.

Ahora bien, la importancia de la atención a los impactos del trauma no sólo reside en un asunto de salud y bienestar bio-psicosocial. Al atender y sanar se construye un camino hacia la resilencia, lo que permite a las personas y a las comunidades recobrar su equilibrio y desde ese lugar prevenir la violencia, ya sea autoinfligida, interpersonal o colectiva. No brindar la suficiente importancia a la atención man-tiene vivas las heridas visibles e invisibles de la violencia, lo que dificultará el avance hacia el bienestar personal y colectivo. Más aún, si no se atienden dichas heridas se corre el riesgo de que se genere más violencia. En palabras de Carolyn Yoder: “La percepción general es que la sanación del trauma es suave, cálida y no muy clara, y que tiene que ver poco o nada con la realpolitik y la reducción de violencia. Sin embargo el trauma y la violencia tienen una relación integral: la violencia suele ge-nerar trauma y el trauma no sanado a su vez suele generar más violencia y pérdida de seguridad” (2005: 5).

Es por esto que la prevención de la violencia depende en buena medida de la atención del impacto del trauma y las necesidades bio-psicosociales y de justicia y reparación que éste genera. Así lo reconoce tanto la Ley Ge-neral para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia (lgpsvd), en su capítulo Segundo “De la prevención social de la violencia y la de-lincuencia y la atención a víctimas”, así como el Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia (pnpsvd). Para ambos instrumentos, la prevención social de la violencia y la delincuencia y la atención a víctimas van de la mano.

El siguiente es un ejemplo de iniciativa de estrategia de prevención psicosocial cla-sificada anteriormente como “Centros de atención integral para víctimas y personas generadoras de violencia”.

Para lograr sus objetivos la prevención de la violencia debe contener estrategias para atender los impactos del estrés y el trauma en personas y comunidades desde una perspectiva bio-psicosocial y de justicia y reparación.

Sanando los impactos de la violencia en la comunidad: desa-rrollado por Crecimiento Humano y Educación para la Paz A.

C. (C.hepaz), en la colonia Riberas del Bravo en Ciudad Juárez, Chihuahua El modelo de la organización C.hepaz presenta una propuesta desde el campo bio-psicosocial para atender los impactos de la violencia en los habitantes y la comunidad de la colonia Riberas del Bravo (una de las más afectadas por la vio-lencia en Ciudad Juárez).

Se planteó mitigar la violencia que se genera en la comunidad y el impacto de la que se impone de fuera a través de un enfoque de salud comunitaria que requiere ser atendido desde la multidisciplinariedad y plantea un abordaje multidimensio-nal. Lo anterior a través de servicios de atención psicológica o psicoterapéutica, medicina alternativa, consulta legal y mediación, desarrollo de habilidades para la vida y educación para la paz. Asimismo promovió la participación de los habi-tantes de la zona, lo que permitió reconstruir lazos de confianza y solidaridad, y contribuir a la reinserción de las personas víctimas de violencia a la vida escolar, comunitaria y laboral.

Durante el programa se abrió un Centro de Atención a Víctimas en la colonia Riberas del Bravo para brindar una atención integral a la población in situ y se impulsó la formación de promotoras comunitarias como un puente entre la ins-titución y la comunidad. En la medida en que las promotoras se capacitaron y desarrollaron habilidades para la atención y acompañamiento de las personas de su comunidad, estas capacidades se convirtieron en un recurso propio.

Asimismo este proyecto ofreció asesoramiento jurídico y social, de tal forma que abordó los aspectos sociales y legales de la vida de las víctimas, además de los aspectos psicológicos para que los miembros de la comunidad desarrollen capa-cidades de resiliencia más fuertes, lo que permite a las víctimas sanar y reanudar sus vidas a pesar de la tragedia.

Con el programa “El cuidado de los cuidadores” se previno el desgaste emocional con temas que atienden tres temas fundamentales: integración y el desarrollo de la confianza, prevención del desgaste emocional y comunicación efectiva y no violenta. Además se promovió el “Programa Habilidades para la Vida y Edu-

caciónparalaPaz”quecontóconlaparticipacióndeniñasyniñosconelfinde
inculcarvaloresyprácticasparalaresoluciónpacíficadeconflictosdentrodela

comunidad.

Fuente: Documentos proyecto pcc.

Abordajes y definiciones sobre la violencia, el delito y la delincuencia11

La violencia: existen muchas formas de violencia, por esto podemos hablar en plural de violencias. Por existir una multiplicidad de formas de ésta, no existe un concepto inequívoco. La definición más utilizada es aquella planteada por la Or-ganización Mundial de Salud en el Informe mundial sobre la violencia y la salud, el primer estudio sobre el fenómeno a nivel mundial, lanzado en el año de 2002,12 en el que señala que la violencia es: “el uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privación de la libertad”.

Esta definición ha sido desde entonces una importante herramienta para compren-der las múltiples formas en que la violencia se manifiesta, abarcando no sólo la violencia física, sino también la psicológica.

De acuerdo con esta definición, la violencia se puede dividir en tres amplias categorías:

• Violencia auto-dirigida, que es el daño físico producido a sí mismo: sui-cidio o daño auto-inferido.

• Violencia interpersonal, que son las conductas perpetradas por una per-sona hacia otra, sea o no de sus relaciones, que produzcan daños físicos, psicológicos, sexuales o materiales: homicidio, agresión, violación, tortu-ra, robo, hurto, etcétera.

11 Los conceptos desarrollados en este apartado fueron adaptados de Segob e itesm, 2013.

12 Organización Mundial de Salud, 2002.

4.1

Marco conceptual

4.

• Violencia colectiva, que son los actos practicados por un grupo hacia otro grupo o persona, que resultan en lesiones y/o daños físicos, psicoló-gicos, sexuales o materiales. La violencia colectiva puede tener motivación política, económica o social.

Esta definición de violencia, así como sus categorías se refieren a distintas situacio-nes, que se pueden clasificar según:

•La naturaleza de la agresión: física, psicológica, sexual.
•La persona que sufre la violencia: niñas y niños, mujeres, ancianos.
•La motivación: política, económica, racial, delictual.
•El ámbito: la casa, el trabajo, la escuela, la calle.

La violencia tiene actores, formas, motivaciones variadas y multicausales.

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