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Sanando los impactos de la violencia en la comunidad:
desarrollado por Crecimiento Humano y Educación para la Paz A. C. (C.hepaz)
Prevención Socia l de la Vio lenc ia
Serie salud comunitaria
Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense mediante la Agencia de Estados
Unidos para el Desarrollo Internacional (usaid). El contenido de esta publicación es responsabilidad única de sus autores y no refleja de ninguna manera las opiniones de usaid o del
Gobierno de los Estados Unidos de América.
“Sanando los impactos de la violencia en la comunidad:
desarrollado por Crecimiento Humano y Educación para la Paz A. C. (C.hepaz)”
Impreso y hecho en México, 2015
Derechos reservados www.pcc.org.mx http://www.pcc.org.mx
Contenido
Presentación
Introducción
1. Antecedentes
2. Contexto
3. Supuestos y enfoque de prevención
4. Proceso de implementación
4.1 Periodo estimado de implementación
5. Evaluabilidad
6. Sistematicidad
7. Eficacia
8. Sostenibilidad
9. Replicabilidad
10. Recomendaciones para la implementación
11. Conclusión
P r e s e n t a c i ó n
El Programa para la Convivencia Ciudadana (pcc) es financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (usaid, por sus siglas en inglés), en el marco de la cooperación entre los gobiernos de México y los Estados Unidos de América, derivado del Pilar IV de la Iniciativa Mérida.
En coordinación cercana con la Subsecretaría de Prevención Social y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación (Segob), el pcc impulsa una estrategia de gestión local para la prevención social de la violencia orientada al fortalecimiento de la cohesión social en comunidades específicas, donde la convivencia y la participa-ción ciudadana se han visto debilitadas.
En el marco de esta cooperación, el pcc desarrolló un programa de donaciones de 2011 a 2014 para dar vida a su estrategia de gestión local para la prevención social de la violencia en los nueve polígonos de intervención distribuidos equitativamente entre las ciudades de Tijuana, Baja California; Ciudad Juárez, Chihuahua, y Monte-rrey, Nuevo León.
La sistematización de la práctica: “Sanando los impactos de la violencia en la comu-nidad” desarrollada entre julio de 2013 y julio de 2014 por Crecimiento Humano y Educación para la Paz A. C. (C.hepaz), en Ciudad Juárez, Chihuahua, forma parte de este programa de donaciones.
La sistematización “Sanando los impactos de la violencia en la comunidad” es parte de la serie “Salud comunitaria” de la línea de producción de conocimiento del pcc, constituida por varias series temáticas que buscan aportar a la ciencia de la preven-ción social de la violencia y la delincuencia en México y en la región latinoamericana.
La presente sistematización ha sido desarrollada por la consultora Lourdes Almada Mireles, con la supervisión de la consultora coordinadora para las sistematizaciones en salud comunitaria, Katia Cecilia Ornelas Núñez; el consultor coordinador general para todas las sistematizaciones, Leonardo Ramos Rojas, y bajo la Coordinación de Gestión del Conocimiento del pcc, a cargo de Guillermo Vázquez del Mercado.
Sistematizar la práctica de C.hepaz ha sido una experiencia enriquecedora para com-prender cómo la atención integral de los impactos de la violencia en comunidades afectadas en Ciudad Juárez puede restablecer el equilibrio físico, psicológico y social de sus habitantes, generar resiliencia y hacer prevención desde el ámbito social y comunitario. Es por ello que las organizaciones que estén interesadas en replicarla, podrán contar con algunos de los elementos necesarios para adaptarla a su entorno y con un referente calificado como una Buena Práctica.
sanando los impactos de la violencia en la comunidad:
desarrollado por crecimiento humano y educación para la paz a.c. (c.hepaz)
Esperamos que este aporte sea de utilidad para robustecer las capacidades de las personas e instituciones interesadas en la prevención social de la violencia, a fin de que puedan diseñar planes de intervención comunitaria más eficientes y más cerca-nos a las necesidades reales a nivel local y, sobre todo, comunitarios.
Antonio Iskandar Director Programa para la Convivencia Ciudadana
I n t r o d u c c i ó n
La sistematización de experiencias, como ejercicio de producción de conocimiento crítico y de aprendizaje desde la práctica, va mucho más allá de la mera recopilación de datos o de la narración de eventos. Implica la reflexión en un marco de referencia histórico y no sólo conceptual con el fin de construir nuevos conocimientos.
El objetivo de la sistematización es recuperar las prácticas y los aprendizajes gene-rados en ella, para identificar todos los elementos que se van generando desde la visión de los diferentes actores. No se limita a la estructura o lógica del proyecto original y sus pretensiones, es decir, puede y debe incorporar otras dimensiones que surgieron durante el proceso de implementación y que pudiesen estar relacionados o no con la premisa de la cual partió.
Es importante aclarar que la sistematización de experiencias, la evaluación y la investigación social se retroalimentan mutuamente y todas ellas contribuyen al mismo propósito general de conocer la realidad para transformarla. Sin embargo, la dimensión metodológica de la primera (que puede implicar el uso de las otras dos) no es sustitutiva, es decir, de lo que se trata es de hacer una interpretación lógica-crítica del proceso para generar conocimientos y aprendizajes que sean potencialmente replicables en el ámbito de la práctica de una intervención social en materia de prevención.
“Sanando los impactos de la violencia en la comunidad” es un programa que impul-sa la atención integral de los efectos de la violencia social desde el enfoque de salud física, mental, emocional y social, y en los ámbitos individual, familiar y comunitario en la colonia Riberas del Bravo, ubicada en una zona de alta marginalidad y conflicto en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Los resultados de la sistematización de esta práctica permitieron conocer las con-diciones del contexto y de gestión necesarias para su réplica en otras localidades.
Una de las particularidades de “Sanando los impactos de la violencia en la comuni-dad”, es su perspectiva integral. Ésta consiste en atender las necesidades de salud bio-psicosocial de los habitantes de la colonia Riberas del Bravo, desde un enfoque comunitario, que desarrolle lazos de confianza y solidaridad, y que posibilite la rein-serción de las personas víctimas de violencia a la vida escolar, comunitaria y laboral.
Este trabajo de reconstrucción del tejido social comunitario se logra a través de dos procesos. El primero consistente en el establecimiento de un centro de atención al interior de la comunidad, el cual creó un espacio específico que no existía antes.
Los habitantes de la colonia podían trasladarse de manera fácil y rápida a él y ahí encontrar apoyos y servicios gratuitos de diversos tipos: médicos (basados en me-dicina alternativa), psicológicos y sociales, así como asesoría jurídica y mediación desarrollado por crecimiento humano y educación para la paz a.c. (c.hepaz) de conflictos. El segundo que consiste en la creación de un grupo de promotoras comunitarias habitantes de la misma zona. Ellas desarrollaron capacidades para la atención de la salud integral de la población, así como para el manejo de las emocio-nes y la resolución no violenta de conflictos, consolidándose como un recurso para la comunidad y como nodos de una red comunitaria hacia la salud.
El presente documento de sistematización está estructurado de acuerdo a dos ob-jetivos primordiales. El primero es mostrar la operación y los procesos con los que se ha desarrollado la práctica, con el fin de que a partir de la experiencia se puedan evidenciar los aprendizajes. El segundo es que se conozca la metodología utilizada y de esta forma ofrecer una herramienta útil a la hora de que cualquier organización de la sociedad civil o institución pública desee desarrollar una práctica similar adap-tada a su contexto local. A continuación se muestra la estructura de contenidos:
• En el apartado uno se presentan los antecedentes de “Sanando los impac-tos de la violencia en la comunidad” en su marco institucional, sus obje-tivos, su público objetivo y beneficiarios, sus características y logros, así como el detalle de la metodología mediante la cual se realizó el proceso de sistematización.
• En el apartado dos encontrarán el contexto en el que se desarrolló la práctica, sus características, la infraestructura disponible, sus principales actores, la problemática y las vinculaciones y relaciones causales.
• En el capítulo tres se desarrollan los supuestos y el enfoque de prevención utilizado en la práctica.
• En el capítulo cuatro se detallan las fases del proceso de intervención con la explicación del proceso y sus temporalidades.
• En el capítulo cinco está todo lo relacionado con la evaluabilidad de la práctica, además que se describen los mecanismos para el monitoreo, los instrumentos de evaluación y los indicadores.
• En el capítulo seis se encuentra la sistematicidad de su implementación.
• El capítulo siete contiene la eficacia de la práctica en términos de resulta-dos o impactos.
• En el capítulo ocho están los factores externos e internos vinculados con la sostenibilidad de la intervención.
• Los capítulos nueve y diez describen el potencial de replicabilidad y las re-comendaciones para su implementación en otras geografías y contextos.
• Por último, en el capítulo once, encontrarán las conclusiones de la práctica que permiten resumir todos los elementos destacables de su experiencia.
Crecimiento Humano y Educación para la Paz (C.hepaz) es una organización de la sociedad civil, fundada en 2005, que desarrolla planes y programas en dos áreas prioritarias de intervención: atención a personas víctimas de violencia y educación para la paz y cultura de la legalidad.
Esta organización surgió con la misión de atender una problemática que sus funda-dores ya palpaban en 2005 y que cobró dimensiones descomunales en los siguien-tes años: contribuir a un desarrollo humano justo e incluyente, mediante el desa-rrollo de planes y programas que promuevan la educación para la paz y atiendan la salud psicoemocional de la población, de manera particular de aquellos que han sido víctimas de violencia, desde una perspectiva de derechos humanos y respeto a las diferencias.1
Desde sus orígenes, la organización considera
[...] impostergable el desarrollo de programas de atención y prevención de la vio-lencia desde una perspectiva integral, que reconozca el derecho de las personas a una vida libre de violencia en todos los ámbitos de la vida. Necesitamos reconocer y atender el daño psicoemocional, físico y social que la violencia ha dejado en comunidades enteras. Necesitamos además desarrollar programas que prevengan la comisión de nuevos actos de violencia y del delito. Ésta es la condición desde la cual construiremos una sociedad justa, incluyente y solidaria.2
En 2008, Ciudad Juárez entró en una etapa de “violencia expansiva” que se expresó, según los datos de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, en más de 10 mil asesinatos dolosos entre 2008 y 2011. A partir de esta realidad, la ciudad fue defi-
1 C.hepaz (2005). Definición básica institucional. Mimeo. Ciudad Juárez, Chihuahua.
2 C.hepaz, 2005.
Antecedentes desarrollado por crecimiento humano y educación para la paz a.c. (c.hepaz) nida como la más violenta del mundo.3 Una violencia que “no eran sólo los homici-dios, eran muchísimos casos de personas secuestradas o extorsionadas, que habían perdido su patrimonio de un día para otro o que vivían con la amenaza constante de ser asesinadas (ellas o algún familiar) si no daban “la cuota”.4
La situación se agravó debido a factores de riesgo y detonantes de violencia como la pobreza, el desempleo, el incremento de las adicciones y la destrucción en las últimas décadas de las redes sociales y familiares, que hubieran podido servir como contención de estos procesos de desintegración social. A lo anterior se agrega la escasez de programas sociales que contribuyan al restablecimiento del tejido social y a la mitigación del daño.
En este contexto y para la atención específica del impacto y las secuelas de la violen-cia en la ciudad, C.hepaz abrió en 2010 un Centro de Atención a Víctimas. El centro abrió sus puertas para la población en general y, de manera enfática, para quienes no podían pagar por los servicios de atención psicoterapéutica.
Para brindar sus servicios consolidó un equipo interdisciplinario de terapeutas, pro-motoras comunitarias, abogadas, voluntarios y personal administrativo, entre otros.
A través de esta labor el equipo de trabajo entró en contacto con las experiencias traumáticas y dolorosas de las personas que habían sido víctimas de violencia de manera personal o familiar, o que habían presenciado un hecho de violencia de forma involuntaria.
C.hepaz ofreció sus servicios a la población en general debido a que en las circuns-tancias en que abrió el centro de atención en Ciudad Juárez no había persona o familia que no hubiera sido afectada por la violencia. Quienes no habían sufrido la violencia de manera directa habían sido testigos o eran conocidos o familiares de personas que habían sido asesinadas, secuestradas o extorsionadas.
El miedo era generalizado y los síntomas de estrés postraumático masivos (tales como recuerdos recurrentes del evento traumático, sentimiento de miedo u horror como si el suceso ocurriera nuevamente y pesadillas). Por lo tanto, buscaban evitar situaciones que les recordaran el evento, caían en aislamiento, tenían desinterés por las cosas que antes les interesaban, así como una particular dificultad para sentir o expresar emociones, estado de nerviosismo y alerta permanente, irritación y enojo fácil.
Además grandes segmentos de la población se encuentran todavía en duelo, pues ante más de diez mil asesinatos, hay al menos el mismo número de familias en duelo por fallecimiento. Existen además miles de duelos por la pérdida del negocio o del
3 C.hepaz (2012). Atención a la salud psicoemocional comunitaria y a las víctimas de la vio-lencia en la colonia Riberas del Bravo, proyecto ajustado. Presentado para ser financiado por usaid. Mimeo.
4 Burciaga, Gabina, directora de C.hepaz. Entrevista realizada el 15 de mayo de 2014.
antecedentes empleo, así como por la necesidad de cambiarse abruptamente de casa, lo que im-plicó perder la red de apoyo y la escuela en el caso de los niños.
Por otra parte, la exacerbación de la violencia por los medios de comunicación contribuyó a acentuar la percepción de inseguridad que de por sí era grande. Juárez pasó de ser una ciudad viva y activa hasta altas horas de la noche, a ser una ciudad prácticamente vacía desde las siete u ocho de la noche. La mayoría de las personas salía lo menos posible y los espacios de socialización parecían desolados.
De la evaluación de la experiencia en este centro desde 2010 y de la conclusión de que “los servicios tienen que ir a las comunidades por la dificultad en muchos casos de trasladarse hacia las instituciones”,5 a finales de 2012 C.hepaz postuló a fondos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (usaid, por sus siglas en inglés), a través del Programa para la Convivencia Ciudadana (pcc), para implementar el programa “Atención a la salud psicoemocional y comu-nitaria y a las víctimas de la violencia en la colonia Riberas del Bravo”. Lo anterior con el objetivo de “atender las necesidades de salud psico-social de los habitantes de la colonia Riberas del Bravo, desde un enfoque comunitario, que desarrolle lazos de confianza y solidaridad y que posibilite la reinserción de las personas víc-timas de violencia a la vida escolar, comunitaria y laboral”.6 El programa se realizó entre julio de 2013 y julio de 2014.
Aunque la atención de la población fue siempre abierta para quien solicitara los servicios de atención psicoterapéutica, medicina alternativa, asesoría jurídica o me-diación, se generaron algunas acciones para llegar a poblaciones específicas de Riberas del Bravo. Al respecto se convocaron grupos específicos de niños, jóvenes y personas de la tercera edad que no llegaban voluntariamente y se conformaron grupos terapéuticos definidos para estas poblaciones.
La vinculación con las escuelas y la implementación del “Programa de Habilidades para la Vida y Educación para la Paz” amplió la proporción de niños y niñas atendi-dos en los servicios de medicina alternativa y psicoterapia. Por otra parte, la decisión de enfatizar la atención de niñas y niños se complementó con el tejido de redes y el acuerdo con el Instituto Chihuahuense de la Mujer (Ichmujer) de dividir la atención.
En términos generales se atendió a la población que acudió a los servicios. Original-mente concentrada en la etapa 8 de la colonia Riberas del Bravo, pues ahí se ubica el centro comunitario. A partir de la evaluación semestral del proyecto, se encontró la necesidad de abrir la modalidad de brigadas de salud con el fin de dar a conocer los servicios que se ofrecen en el centro de atención y se amplió el radio de atención a otras etapas de Riberas del Bravo, El Sauzal, Zaragoza y Parajes de San Isidro. Hay población de otras colonias más lejanas en mucha menor proporción.
5 Burciaga, Gabina, directora de C.hepaz. Entrevista realizada el 15 de mayo de 2014.
6 C.hepaz, 2012.
desarrollado por crecimiento humano y educación para la paz a.c. (c.hepaz)
En este reporte se presentan los elementos principales del programa. Para ello se hizo una revisión documental y se realizaron entrevistas a personas clave, tales como a uno de los profesores responsables de uno de los grupos en que se aplicó el “Pro-grama de Habilidades para la Vida y Educación para la Paz”, a dos mujeres benefi-ciarias de los servicios y a la hija de una de ellas, a la directora de la institución, a la coordinadora del área jurídica y de mediación, a uno de los psicoterapeutas y al grupo de promotoras comunitarias. Estas últimas tienen un doble rol, pues son a la vez parte del equipo de trabajo y beneficiarias, por lo que sus entrevistas brindaron información sobre el proyecto en general (más específicamente en el área de medi-cina alternativa) y sobre el impacto de éste en sus vidas.
En resumen aquí se sistematiza la experiencia de C.hepaz en la colonia Riberas del Bravo con los siguientes apartados: antecedentes, contexto, supuestos y enfoque de prevención, proceso de implementación, sistematicidad de la implementación, evaluabilidad, eficacia, sostenibilidad, replicabilidad, recomendaciones para la im-plementación y conclusiones.
La situación de la ciudad descrita en los antecedentes se expresa de manera más tangible en algunas colonias en particular, como es el caso de Riberas del Bravo. Esta comunidad fue testigo y víctima de muchos homicidios, además que fue fuertemen-te impactada por eventos como la masacre en Villas de Salvárcar.7
Riberas del Bravo tiene un porcentaje alto de población migrante de primera ge-neración proveniente principalmente del estado de Veracruz, que se refleja en la población atendida por C.hepaz. Dicha condición implica una ausencia de redes familiares y sociales que incrementa las dificultades para proporcionar servicios de cuidados (especialmente a los niños, los adultos mayores y las personas con alguna enfermedad o alguna discapacidad) que en otras zonas de la ciudad cubre de algún modo la familia extensa.
La migración representa también en la mayoría de los casos, una pérdida sensible que no se elabora como duelo y que se manifiesta en la añoranza permanente del lugar de origen y en un querer estar “allá”.
Un porcentaje importante de la población económicamente activa trabaja en la indus-tria maquiladora y percibe el salario mínimo. Ante la crisis económica de 2008-2012, miles de personas perdieron su empleo y las recontrataciones han sido en condiciones más precarias, pues en muchos casos se cancelaron prestaciones y se eliminaron los bonos, que la mayoría de las veces correspondían casi a 50% del salario.
Por otra parte las viviendas se compraron con créditos de Infonavit, por lo que a los trabajadores les descuentan 200 o 300 pesos por semana. Debido a esto les queda poco dinero para cubrir todos sus demás gastos. Además, son personas que no tie-nen vehículo por lo que utilizan transporte público.8
7 El 30 de enero de 2010 un comando armado irrumpió en una fiesta, acribillando a los asistentes.
15 personas murieron, principalmente estudiantes de preparatoria. Fue un evento que conmocio-nó a la ciudad. Varios de los jóvenes eran de Riberas. Cfr. por ejemplo: “Villas de Salvárcar: el dolor aún consume a las familias”, en El Diario, Disponible en http://diario.mx/Local/2014-01-29_d001e-ce7/villas-de-salvarcar-dolor-aun-consume-a-las-familias/ Consultado el 5 de junio de 2014.
8 Almada, Nohemí, coordinadora del área jurídica y de mediación. Entrevista realizada el 12 de mayo de 2014.
Contexto http://diario.mx/Local/2014-01-29_d001ece7/villas-de-salvarcar-dolor-aun-consume-a-las-familias/ http://diario.mx/Local/2014-01-29_d001ece7/villas-de-salvarcar-dolor-aun-consume-a-las-familias/ desarrollado por crecimiento humano y educación para la paz a.c. (c.hepaz)
Esta situación (los porcentajes tan altos de descuento para el pago de vivienda) incrementa la vulnerabilidad de la población, pues ante la necesidad de mayor in-greso, las personas se ven orilladas a buscar empleos sin seguridad social y, en la medida de lo posible, cerca de su domicilio. Así lo narró una promotora comunitaria:
Aunque no me lo crean, yo le pedía a Dios un trabajo donde no tuviera Seguro So-cial, para que no me rebajaran tanto de mi casa, y cuando yo pasaba por aquí veía que estaban haciendo algo y decía: tengo que estar ahí, yo quiero trabajar ahí, hasta de barrendera, pero quiero estar ahí, porque yo vivo aquí, aquí cerquita.9
Por otra parte, la condición de migración reciente se refleja en el alto porcentaje de personas jóvenes. Según datos presentados por unes,10 54% de la población es menor de 25 años, 15% menor de 5 años y 29% tiene entre 6 y 17 años. Con esta composición de la población, la tendencia se mantendrá por varios años, pues exis-te un porcentaje alto de población en edad reproductiva.
A pesar del crecimiento acelerado de esta zona y de que se trata de viviendas finan-ciadas por Infonavit, Riberas se ha caracterizado por un crecimiento desordenado y carente de servicios sociales, con un déficit importante de escuelas, estancias in-fantiles y servicios de salud que son particularmente graves por la composición de la población arriba señalada.
Según el Plan Estratégico Vecinal para Riberas del Bravo 2011-2015, Una Cons-trucción Colectiva,11 en esta colonia se han registrado muchos hechos de violencia.
Algunos de los factores que inciden en la generación de la violencia, en términos urbanos, son: la mayoría de la población de dicho sector vive en condiciones de hacinamiento (4.18 personas por vivienda en promedio, en viviendas que cuentan con una sola habitación), una infraestructura urbana deficiente, servicios públicos prácticamente inexistentes y ausencia de espacios públicos de esparcimiento para la comunidad.12
Otro aspecto importante en las condiciones urbanas y de seguridad en Riberas es el alto porcentaje de casas abandonadas, pues aunque no se tiene el dato exacto, en los recorridos pueden observarse cuadras en las que hay más casas abandonadas que habitadas. Esto genera un ambiente de inseguridad, pues con frecuencia éstas se convierten en lugar de reunión de personas consumidoras de drogas y/o espacios en los que se cometen delitos y actos de violencia contra o entre personas de la comunidad.
9 Promotoras comunitarias de C.hepaz. Entrevista grupal realizada el 9 de mayo de 2014.
10 Unidad de Normalización Evaluación y Seguimiento S. A. de C. V. (s/f). Plan Estratégico Vecinal para Riberas del Bravo 2011-2015, Una Construcción Colectiva. Ciudad Juárez, Chihuahua: unes
11 Unidad de Normalización Evaluación y Seguimiento S. A. de C. V. (s/f) 12 C.hepaz, 2012.
contexto
La institución inició el programa con la realización de una encuesta titulada “En-cuesta sobre la situación de salud de los pobladores de Riberas del Bravo”, que tuvo como objetivo detectar las principales necesidades de salud física y psicoe-mocional de esta población en sus nueve etapas. En función de este diagnóstico se ajustó o adecuó la intervención de manera que ésta enfocara su atención sobre dichas necesidades.
Se aplicaron un total de 785 encuestas en los domicilios de las personas. No se trata de una muestra aleatoria y los resultados no son representativos del conjunto de la población de Riberas. Por tal motivo, los porcentajes corresponden únicamente al universo de personas encuestadas y no pueden extrapolarse al conjunto de la población. A pesar de ello, representan una aproximación y un primer diagnóstico importante para comprender la realidad de los habitantes de la zona.
Según los resultados de la encuesta, un alto porcentaje tiene problemas de asma e infecciones respiratorias y gastrointestinales ocasionadas por el canal de aguas ne-gras que atraviesa la colonia, así como picaduras de mosco. Tiran perros y animales muertos al canal, lo que también representa y contribuye a la ampliación del foco infeccioso, 23% de las personas encuestadas respondieron que el principal proble-ma de su comunidad es el canal de aguas negras y todas las afectaciones que éste genera para la salud y el bienestar de los pobladores.
53% de las personas encuestadas declararon haber sufrido actos violentos de ma-nera directa: robos a casa habitación, robo a mano armada o asesinatos de algún familiar o persona cercana. El temor por recorrer las calles colmadas de casas aban-donadas y vandalizadas para llegar a la escuela fue una constante de prácticamente todas las familias que tienen hijos pequeños y/o adolescentes. Los resultados en el segmento relacionado con violencia de la encuesta, fueron los siguientes:
Cuadro 1. Población de Riberas del Bravo que han sufrido violencia y porcentajes según tipo
Descripción Cantidad Porcentaje Total de personas encuestadas 785 100%
Declararon haber sufrido violencia de algún tipo 417 53%
Asesinato de un familiar 28 4%
Violencia intrafamiliar 123 16%
Asalto o robo con violencia 69 9%
Robo a casa habitación 79 10%
Problemas vecinales, pleitos entre vecinos, desconfianza 60 8%
Otros tipos de violencia 30 4%
Fuente: elaboración propia con datos de la “Encuesta sobre la situación de salud de los pobladores de Riberas del Bravo”, realizada por C.hepaz.
desarrollado por crecimiento humano y educación para la paz a.c. (c.hepaz)
Esta presencia generalizada de la violencia se refleja en un miedo somatizado y ex-perimentado como ataques de ansiedad y angustia. De hecho, según declaración de las promotoras comunitarias la medicina alternativa para el control de la ansiedad fue una de las demandas más recurrentes.
La población de Riberas del Bravo reconoce la falta de infraestructura de salud como uno de los principales problemas que padece, ya que 31% la enunció como una necesidad prioritaria.
Otro problema importante es la situación alimentaria, la cual se vincula con la po-breza que vive la población. 7% de las respuestas señalan problemas de mala ali-mentación y obesidad. Según testimonios del coordinador del “Programa de Habili-dades para la Vida” es notoria la desnutrición en un número importante de niños en las escuelas y es un tema que requiere atención urgente.
También se señalan algunos padecimientos crónicos como la diabetes, la hiperten-sión arterial y otros con enfermedades autoinmunes, el cáncer entre las más pre-sentes. La situación se complica por las dificultades para transportarse, para recibir atención médica, no contar con seguridad social y/o contar una atención deficiente y tardada que muchas de las veces no cubre los medicamentes y estudios que re-quiere su tratamiento. Las principales necesidades o padecimientos físicos reconoci-dos por las personas encuestadas fueron:
Cuadro 2. Necesidades de servicios de salud y atención de padecimientos crónicos en la población de Riberas del Bravo
Descripción Cantidad Porcentaje Total de personas encuestadas 785 100%
Necesidad de servicios de salud e infraestructura hospitalaria 240 31%
Mala alimentación 30 4%
Obesidad 22 3%
Adicciones/drogas 29 4%
Alergias, picaduras, infecciones 36 5%
Diabetes, colesterol 19 2%
No respondió o no tiene necesidades físicas 604 77%
Fuente: elaboración propia con datos de la “Encuesta sobre la situación de salud de los pobladores de Riberas del Bravo”, realizada por C.hepaz.
Las condiciones de precariedad y vulnerabilidad sumadas a los niveles de violencia padecidos por la población, le han llevado a reconocer necesidades de atención emocional, como se muestra a continuación:
La presencia de la violencia en diferentes formas y sus efectos es generalizada en la población de Riberas del Bravo. Al respecto la incidencia de problemas familiares y de violencia intrafamiliar es significativa. Aunque es una problemática difícil de cuantificar, el perfil de la población atendida en el área de atención psicológica es una constatación de ello: 42.6% de las personas declararon como motivo de consul-ta problemas familiares o de pareja (27.4 y 15.2%, respectivamente), mientras 5.4% declararon explícitamente buscar ayuda por ser víctimas de violencia intrafamiliar.
Según declaración de uno de los psicoterapeutas, en muchos de los casos que ini-cialmente se presentaron sólo como “problemas familiares”, conforme avanzó el proceso de terapia, apareció claramente la violencia, ya sea entre la pareja o hacia los hijos. 5.4% buscaron los servicios de C.hepaz explícitamente por encontrarse en una situación de violencia intrafamiliar.
En cuanto a los impactos de la violencia pública o que se vive en las calles, muchos de los efectos no son reconocidos por las personas como tales:
La gente llega porque tiene ataques de ansiedad, porque tiene un miedo que no puede controlar, porque revive sucesos traumáticos o dolorosos y sueña (dormida y despierta) con esos mismos sucesos… o porque se siente muy triste y no sabe por qué. Piensan que porque hace varios años de que asesinaron a un familiar el dolor ya no debería existir, pero en realidad no han procesado la pérdida, ni han procesado el miedo. También es común que la gente declare que se siente deprimida. Y cuando exploramos qué entiende por “estar deprimida”, en términos generales la gente habla de falta de energía e interés por vivir, de no querer moverse ni hacer nada.13
13 Bencomo, Carlos. Psicoterapeuta de C.hepaz en el Centro de Atención en Riberas del Bravo.
Entrevista realizada el 14 de mayo de 2014.
Cuadro 3. Necesidades emocionales más frecuentes en la población de Riberas del Bravo
Descripción Cantidad Porcentaje Total de encuestas capturadas 785 100%
Personas que reconocieron necesidades emocionales 375 48%
No contestaron o reconocieron necesidades emocionales 410 52%
Depresión 66 8%
Miedo 16 2%
Estrés 42 5%
Necesidad de apoyo psicológico 231 29%
Fuente: elaboración propia con datos de la “Encuesta sobre la situación de salud de los pobladores de Riberas del Bravo”, realizada por C.hepaz.
contexto desarrollado por crecimiento humano y educación para la paz a.c. (c.hepaz)
Aun así es importante señalar que 9.2% de las personas acudieron a atención psico-lógica por lo que ellas denominaron depresión, 4.1% por tener ataques de ansiedad y 2.7% para resolver un duelo.
Como puede observarse, este contexto tiene implicaciones serias en la salud psico-emocional de la población y plantea la necesidad de intervenciones en varios órde-nes. C.hepaz, desde su carisma y experiencia institucionales, se planteó desarrollar un programa amplio de atención a las personas víctimas de violencia y sus familias, que permitiera revertir los efectos de la violencia, reconstruir lazos de confianza y recuperar la salud psico-emocional de los pobladores de la colonia.14
14 C.hepaz, 2012.
procesos de intervención3
C.hepaz parte de una visión de la violencia desde una perspectiva humanista e in-tegral, que evita la victimización y ve a las personas en su totalidad, asumiendo que éstas no son lo que les ha sucedido o lo que han hecho. En palabras de Elizabeth Power,15 que una persona se rompa un brazo no la convierte en un brazo roto. Así, un evento violento y/o el trauma que de ello se deriva, no convierte a la persona en ello. Esta perspectiva plantea la necesidad de “no patologizar el tema de la salud mental o emocional”; de ver el trauma no como un asunto de enfermedad mental, sino como un asunto de sufrimiento.
La institución apuesta por el potencial del desarrollo humano, a pesar de las adversi-dades. “Nosotros debemos de reconocerle también a la gente la capacidad de sanar y la necesidad de construir otro tipo de relaciones, la capacidad de resiliencia”.16 Si bien se asume que los hechos de violencia generan una huella terrible en la vida de las personas y en la ruptura de sus vínculos, se les ve fundamentalmente como personas que sufren, pero también que tienen la capacidad de recuperarse. En este sentido, se valoran las capacidades de resiliencia en el nivel de la comunidad, a tra-vés del apoyo de la red social y la generación de relaciones solidarias.
En el diseño e implementación de este programa, C.hepaz visualiza la salud comu-nitaria como un asunto complejo que requiere ser atendido desde la multidiscipli-nariedad y plantea un abordaje multidimensional. Lo anterior a través de servicios de atención psicológica o psicoterapéutica, medicina alternativa, consulta legal y mediación, desarrollo de habilidades para la vida y educación para la paz, y la gene-ración de alternativas para la atención-capacitación de la comunidad en temas de prevención de la violencia y atención de la salud.
15 Power, Elizabeth (2014). Seminario de Atención a las Personas en Situación de Violencia y
Trauma. Ciudad Juárez, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, impartido el 23 y 24 de junio.
16 Burciaga, Gabina, directora de C.hepaz. Entrevista realizada el 15 de mayo de 2014.
Supuestos y enfoque de prevención desarrollado por crecimiento humano y educación para la paz a.c. (c.hepaz)
De ello deriva que la atención a personas en situación de violencia y/o trauma se plantee con una visión de integralidad, pues afecta a la totalidad de la persona e impacta en su familia y en su comunidad. Así, se valora la atención psicológica, pero se da un peso importante a la atención de la salud física a través de la medicina alternativa, la atención legal de situaciones que afectan la vida y la salud de las personas, y a la intervención para la resolución pacífica de conflictos a través de la mediación. Se trata de ofrecer a la gente el mayor número de servicios que estén al alcance, para que pueda recuperarse y sostenerse por sí misma.
C.hepaz valora la importancia de que la atención de situaciones de violencia y trau-ma tenga una base comunitaria y se brinde en el lugar donde suceden los hechos violentos o en donde las personas viven, conviven y se desarrollan.
Por una parte, las condiciones geográficas, urbanas y socioeconómicas de la po-blación hacen imposible que las personas se trasladen hasta las instituciones que se ubican a grandes distancias de la comunidad, tanto por el tiempo y la distancia, como por los costos de traslado, amén de los costos de un proceso psicoterapéuti-co, una asesoría legal o una consulta o tratamiento médico. Por lo que ofrecer los servicios en la comunidad significa con frecuencia la diferencia entre tener o no ac-ceso a ellos y contribuye en la generación de redes sociales más sanas y con un po-tencial importante para romper los ciclos de violencia, enfermedad y vulnerabilidad.
En este sentido la institución parte del supuesto de que si se fortalece la cohesión comunitaria y se generan lazos de solidaridad y apoyo, las personas tienen mayores posibilidades de salir adelante y sanar sus heridas. Por ello se valoran las redes de apoyo como un elemento central de la sanación individual y comunitaria.
C.hepaz reconoce en la ciudad y en Riberas del Bravo una cultura de la violencia generalizada y arraigada en todos los niveles de la sociedad, pues asume que para avanzar en la generación de una cultura de paz y no violencia es necesario desarro-llar en la población capacidades para el reconocimiento y respeto por la diversidad, el diálogo y la resolución pacífica de conflictos. En la medida en que las familias, las comunidades y las escuelas aprendan a resolver sus conflictos de manera dialogada, la violencia disminuirá y la salud comunitaria se incrementará.
Favorecer un cambio cultural a través del desarrollo de habilidades para la vida y la educación para la paz, tanto en los docentes como en los niños, disminuye la violencia y favorece ambientes de convivencia y diálogo en los que las diferencias van resolviéndose cada vez más de formas no violentas. Generar estas habilidades y actitudes en los niños representa una posibilidad de romper los ciclos de la violencia y abonar en la construcción de una cultura de paz.
Una intervención integral para la sanación comunitaria requiere de personal pro-fesional y especializado en áreas como la psicoterapia, la medicina alternativa, la atención jurídica y la mediación. Sin embargo, al estar enclavada en una comunidad como Riberas del Bravo requiere de personas de la zona, con liderazgo y arraigo que faciliten la legitimidad del proyecto y faciliten su operatividad.
supuestos y enfoque de prevención
C.hepaz asume que en la medida en que se apoye la formación de promotoras co-munitarias y éstas desarrollen capacidades para la atención de la salud integral de la población, así como en el manejo de las emociones y la resolución no violenta de conflictos, se consolidarán como un recurso para la comunidad y como nodos de una red comunitaria hacia la salud.
Finalmente, la institución sabe que trabajar con personas en situación de violencia o trauma y/o en condiciones de vulnerabilidad como las que viven la mayoría de los pobladores de Riberas del Bravo puede llevar a situaciones de cansancio emocional extremo o “queme” personal (burnout), trauma vicario y fatiga por compasión. Por lo anterior, asume la necesidad de que el personal implicado en el proyecto se atien-da, se cuide y esté bien, pues en la medida en que el personal se mantenga “sano” puede dar un mejor servicio a la comunidad.
Según las palabras de su directora, es “injusto que la gente brinde ese servicio y luego se le abandone, cuando a veces este servicio genera mucho desgaste emocional, y también cuando es un trabajo que cuestiona profundamente lo que uno cree acerca del mundo y de las relaciones personales, y a veces también de la especie humana”.17
A partir de lo anterior es que se definieron como estrategias prioritarias del proyec-to el trabajo comunitario y el enfoque de terapia grupal, a partir de los cuales van reconstituyéndose no sólo las personas que han sido lastimadas, sino sus vínculos.
Favorecer la cohesión comunitaria es también un elemento fundamental en la pre-vención de la violencia. Éste se identifica como un factor importante de prevención:
capacitar a las familias para que aprendan a resolver pacíficamente los conflictos.
Esto es lo mismo que se pretende en el “Programa de Habilidades para la Vida”: ir capacitando a los maestros, a las maestras y a los niños en esas habilidades para resolver en forma pacífica los conflictos.
El enfoque de prevención del programa incluye tanto acciones propiamente de pre-vención, en términos de generación de una cultura de paz, desarrollo de habilidades para la resolución pacífica de los conflictos y la generación de ambientes de recono-cimiento y respeto de la diversidad, como acciones de atención a personas víctimas de violencia (y también de quienes la ejercen) a través de la psicoterapia, la medicina alternativa, la asesoría legal y la mediación.
Así, se asume que sanando las heridas causadas por la violencia se rompen los ciclos y su repetición, y que favoreciendo la salud comunitaria, a través de ambientes pro-picios para la convivencia y el fortalecimiento de redes sociales, se evita la violencia.
17 Burciaga, Gabina, directora de C.hepaz. Entrevista realizada el 15 de mayo de 2014.
proceso de intervención
La institución se planteó la apertura y funcionamiento de un Centro de Atención a Víctimas en la colonia Riberas del Bravo capaz de brindar una atención integral a la población. Se planteó disminuir la violencia que se genera en la comunidad y el impacto de la que se impone de fuera. Ello a través de los servicios de atención psi-cológica, medicina alternativa, consulta legal, mediación, desarrollo de habilidades para la vida y educación para la paz. Además de proporcionar un espacio para que los pobladores de dicha zona puedan recuperarse, sanar y convertirse en agentes del cambio y la no violencia, tanto en su familia como en su comunidad. Una bene-ficiaria del proyecto da cuenta de ello con estas palabras:
Yo mejoré mucho. Todas las cosas en mi casa estaban mal. Yo no aguantaba a mis hijas, yo les gritaba, gritaba por todo; peléabamos mucho, mi esposo con-migo y yo con él. Al final del día estaba cansada, ¿y con quién remataba? Pues con mis hijas.18
Y un poco más adelante, refiriéndose al proceso terapéutico, comenta: “me sirvió mucho. Ahorita las cosas en mi casa están muy bien, ya no se oyen los gritos, ya hablamos más y peleamos menos”.
C.hepaz decidió insertarse en la colonia Riberas del Bravo y gestionó el espacio necesario para desarrollar este programa y prestar los servicios mencionados den-tro del centro comunitario ubicado en la etapa 8. Su presencia en esta comunidad permitió el acceso de la población a servicios a los que difícilmente podría llegar de otro modo. Una de las usuarias lo aprecia así:
Si la atención no fuera aquí, en el centro comunitario, yo creo que no hubiera tenido el modo. Mi esposo gana bien, pero como para darme una terapia así, no
18 Usuaria1 de los servicios de atención psicológica y medicina alternativa. Entrevista realizada el
8 de mayo de 2014.
Proceso de implementación desarrollado por crecimiento humano y educación para la paz a.c. (c.hepaz) creo que hubiera. Entonces, pues si no existiera el centro comunitario, yo creo que ahorita ya estuviera loca.19
Para la operación del programa y el funcionamiento del centro de atención se con-formó un equipo interdisciplinario compuesto por personal externo a la comunidad, principalmente profesionistas en las áreas de la salud emocional, la atención jurídica y la promoción de medios alternativos de solución de controversias (negociación, mediación). Asimismo participó personal de las mismas comunidades, promotoras con arraigo, responsables de los servicios de medicina alternativa (previa capacita-ción) y de las tareas de promoción comunitaria.
Como se desarrolla más adelante, conforme el programa avanzó fue diversificando sus funciones y multiplicando sus capacidades para replicar talleres dirigidos a la comunidad y para canalizar asuntos que requieren la atención de otra institución.
Un proyecto de esta naturaleza requirió la conformación de un equipo de profesio-nistas dispuestos a ir a la comunidad e implicarse en el proyecto de manera existen-cial, a hacer frente a los propios miedos, salir de su zona de confort y abrirse a la experiencia de facilitar un proceso de promoción de la sanación personal y comuni-taria en barrios como los de Riberas del Bravo. Afirma uno de los terapeutas:
Ha sido una experiencia muy, muy emotiva en muchos sentidos. De sentir mucho aprecio por la comunidad, por los pacientes. En lo personal, y hablando también en el aspecto profesional, ha sido enfrentarme a muchos miedos; ha sido enfren-tar casos muy complejos y ha sido también descubrir que en realidad, junto con el problema está la solución. No soy yo el que da la solución. La vida misma nos presenta a todos los seres humanos problemas muy grandes, pérdidas muy gran-des, sin embargo, a la vuelta de la pérdida está el regalo.20
Por otra parte, la institución reconoce los saberes de la comunidad y la necesidad de su involucramiento en el diseño e implementación del mismo, por lo que definió a las promotoras comunitarias como “la columna vertebral del proyecto”21 por dos aspectos fundamentales.
• El reconocimiento de los saberes de la propia comunidad como una fuente de crecimiento y un punto de partida para la prestación de los servicios:
“La comunidad sabe lo que necesita. Nosotros podemos tener una idea, pero el programa necesita ser un programa vivo, que se adecue a las de-mandas y a las necesidades de la comunidad”.22 Las promotoras son un
19 Usuaria2 de los servicios de atención psicológica y medicina alternativa. Entrevista realizada el
7 de mayo de 2014.
20 Bencomo, Carlos. Psicoterapeuta de C.hepaz en el Centro de Atención en Riberas del Bravo.
Entrevista realizada el 14 de mayo de 2014.
21 Burciaga, Gabina, directora de C.hepaz. Entrevista realizada el 15 de mayo de 2014.
22 Burciaga, Gabina, directora de C.hepaz. Entrevista realizada el 15 de mayo de 2014.
proceso de implementación sensor de las necesidades e inquietudes de la población y su contacto coti-diano con la gente permite hacer adecuaciones y generar nuevas acciones para su atención (en la medida de las posibilidades institucionales). Así las promotoras son un puente entre la institución y la comunidad.
• Una parte de la sustentabilidad del proyecto radica allí. En la medida en que las promotoras fueron capacitándose y desarrollaron habilidades para la atención y acompañamiento de las personas de su comunidad que se encuentran en situación de violencia y trauma, estas capacidades han ido convirtiéndose en un recurso propio, más allá de la permanencia de C.hepaz en la colonia Riberas del Bravo.
Con el objetivo de mitigar el burnout y la fatiga por compasión, tanto de las y los profesionistas como de las promotoras comunitarias, la institución desarrolló un programa de contención terapéutica que previniera el desgaste emocional del per-sonal implicado en el proyecto (psicoterapeutas, promotoras, abogados, volunta-rios), al que llamó “El cuidado de los cuidadores”.
El área de asesoría legal se vinculó con la mediación para promoverla en todos aquellos casos en que procediera facilitar acuerdos entre las personas involucradas y evitar los juicios innecesarios. Así, a través de formas pacíficas de resolución de conflictos y controversias, mediante el diálogo, la negociación y la mediación, se desactivan focos de violencia y se atienden los conflictos antes de que hagan crisis.
El aporte de C.hepaz en este sentido ha sido importante, pues ha logrado una buena mediación en conflictos laborales y, sobre todo, en conflictos familiares, entre los cónyuges y entre padres/madres e hijos/hijas.
Para favorecer la prevención desde la comunidad se abrió un espacio de talleres para la población en general, dirigidos a potencializar la vida de las personas, tales como manejo de emociones y habilidades de comunicación en la familia. También, a partir de las necesidades y problemáticas detectadas en la encuesta inicial realizada por C.hepaz y por la sistematización de información vertida por las promotoras comuni-tarias, los padres de familia y los maestros de las primarias, se realizaron talleres para abordar el tema de abuso sexual, con el fin de tener una comunidad alerta y atenta para prevenirlo y cuidar a sus niños y niñas.
Con el “Programa de Habilidades para la Vida y Educación para la Paz” se facilitó que niñas y niños conocieran y vivieran formas distintas a la violencia para resolver sus conflictos, aprendiendo a reconocer y respetar las diferencias, recuperando su voz y desarrollando capacidades de contacto y manejo de emociones y de comunicación efectiva. Con ello, como atestigua uno de los profesores participantes, la violencia disminuyó y creció el reconocimiento y respeto por los diferentes. Así se constató en las escuelas en las que se implementó este programa:
Bueno, yo lo pude ver. Anteriormente batallaba para trabajar con mis niños al inte-grarlos en equipo. Ahora pude ver que ya no fue tanto el rechazo… Obtuve buenos resultados en cuanto al trabajo. Sí se integraron. Pude ver la integración. Pude ver, más que nada, la disciplina; no en un 100%, pero sí pude lograr cambios. La convivencia desarrollado por crecimiento humano y educación para la paz a.c. (c.hepaz) fue más notoria entre el grupo. Se ve en que a lo mejor hay una discusión, pero ya no se van tanto al enojo o a lo agresivo. Pude ver que los niños dialogan, dan sus puntos de vista, escuchan a sus compañeros. Ya son un poquito más tolerantes.23
Este programa surgió del análisis de las realidades escolares y de la constatación de que la pedagogía del castigo y los sistemas punitivos siguen prevaleciendo, lo que significa que a la violencia que reciben las niñas y los niños en sus casas se agrega la que se genera en la escuela. Por otra parte, se encamina a la generación de formas pacíficas de resolver conflictos, la prevención de la violencia en la escuela y la for-mación de generaciones que conozcan y practiquen el diálogo y la construcción de consensos como formas de resolver conflictos.
Las condiciones de vida de Riberas del Bravo están marcadas por el rezago y el abandono urbanos. La mayoría de los servicios son inaccesibles para la población, ya sea por la lejanía y las dificultades económicas o porque las instituciones son con frecuencia inaccesibles y las personas reciben malos tratos y encuentran poca disposición de ser atendidas.
C.hepaz asume que las personas tienen derecho a los servicios y que la responsabili-dad por su oferta es pública, aunque las organizaciones privadas y de sociedad civil puedan fungir como coadyuvantes.
El proyecto contemplaba la conformación de una red de intituciones públicas y pri-vadas que ofrecen servicios a víctimas para que apoyaran las acciones del Centro de Atención a la Comunidad y…
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