Attachment 1 to Amendment 1 Traduccion de Cortesia al Espanol.pdf

PDF 2 MB Posted

Attached to
Blended Finance Approaches to Promote Sustainable Landscapes and Reduce Deforestation in Mexico
Solicitation number
BAA-MEX-PCM-2020
Issued by

View the file

Other files

File Type Posted
BAA-MEX-PCM-2020 Amendment 1 Final.pdf PDF
BAA Questions and Answers.pdf PDF
Traduccion de Cortesia al Espanol.pdf PDF
BAA-MEX-PCM-2020.pdf PDF

On GovTribe

Work with this file

  • Download the original file
  • Contacts named in this file
  • Similar government files
  • Ask GovTribe AI about this file

Text version

Nota: Esta es una traducción de cortesía. Si hubiera alguna discrepancia entre las dos versiones, la versión en inglés prevalece.

Archivo Adjunto 1

Control del idioma

La política de USAID es que inglés es el idioma oficial de todos los documentos de la adjudicación ya que una traducción podría no transmitir todo el significado del original. Por consiguiente, cualquier adjudicación resultante de esta licitación será únicamente en inglés.

Se espera que los interesados revisen, entiendan y cumplan con todos los aspectos de esta licitación.

FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES

SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS

DE PEQUEÑOS PRODUCTORES

Análisis de barreras y oportunidades

Este documento fue preparado para la revisión de La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo

Internacional. Environmental Incentives lo preparó para el Contrato de Apoyo de Servicios Ambientales LAC.

CURT CARNEMARK / WORLD BANK

AGRADECIMIENTOS

Este informe es posible gracias al apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados

Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El contenido de este informe es la responsabilidad exclusiva de Environmental Incentives, LLC, y no refleja necesariamente los puntos de vista de USAID o del gobierno de los Estados Unidos.

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional lidera la asistencia internacional para el desarrollo y los desastres del Gobierno de los Estados Unidos a través de alianzas e inversiones que salvan vidas, reducen la pobreza, fortalecen la gobernanza democrática, y ayudan a las personas a superar las crisis humanitarias y a avanzar más allá de la asistencia.

Environmental Incentives (EI) considera que los entornos saludables están en la base de las comunidades resilientes. Trabajando con socios internacionales y gobiernos, EI asume un enfoque impulsado por el desempeño para maximizar las inversiones en el medio ambiente y detonar nuevas oportunidades para mejorar los resultados para la gente y la naturaleza.

Dalberg es un grupo global que trabaja para construir un mundo más incluyente y sustentable, en el que toda la gente en todas partes pueda alcanzar todo su potencial. Dalberg colabora con comunidades, gobiernos, instituciones filantrópicas y empresas de todo el mundo, a las que brinda una mezcla innovadora de asesoría, inversión, investigación, análisis y servicios de diseño. Un equipo de Dalberg de la oficina en la Ciudad de México apoyó el desarrollo de este reporte.

Quisiéramos agradecer a los muchos productores, asociaciones, instituciones financieras, empresas, organizaciones no gubernamentales, donantes y otros expertos que ayudaron a la preparación de este informe. Estos individuos aparecen enlistados en el Anexo E. Dado el corto plazo para preparar este estudio, reconocemos que no hemos podido hablar con todos los que trabajan en paisajes sustentables en México. Viendo hacia adelante, esperamos conocer más sobre de las perspectivas que tienen otros actores.

ÍNDICE

ACRÓNIMOS I

METODOLOGÍA II

RESUMEN EJECUTIVO IV

SECCIÓN 1: LOS PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO 1

EL MANEJO DEL TERRITORIO HOY 1

EL ROL DE LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES 3

LA NECESIDAD DEL FINANCIAMIENTO 4

SECCIÓN 2: BRECHAS Y BARRERAS DE FINANCIAMIENTO 7

BARRERAS POR EL LADO DE LA DEMANDA 7

BARRERAS POR EL LADO DE LA OFERTA 9

BARRERAS DESDE EL ENTORNO 11

BARRERAS ESPECÍFICAS POR SEGMENTO 13

LECCIONES DE ESFUERZOS ANTERIORES 15

SECCIÓN 3: RECOMENDACIONES Y PASOS A SEGUIR 19

PRINCIPIOS GUÍA 19

RECOMENDACIONES POR EL LADO DE LA DEMANDA 20

RECOMENDACIONES POR EL LADO DE LA OFERTA 25

RECOMENDACIONES DESDE EL ENTORNO 29

EL CAMINO HACIA ADELANTE 34

ANEXOS 36

ANEXO A: ANÁLISIS REGIONAL DEL SECTOR AFOLU 36

ANEXO B: INSTRUMENTOS FINANCIEROS PARA APOYAR LOS PAISAJES SUSTENTABLES 38

ANEXO C: HUECOS Y BARRERAS DE FINANCIAMIENTO 42

ANEXO D: RECOMENDACIONES Y PASOS SIGUIENTES 47

ANEXO E: ACTORES ENTREVISTADOS 49

i | FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES USAID.GOV

ACRÓNIMOS

AFD Agence Française de Développement

AFOLU Agricultura, Silvicultura y Otros Usos del Suelo, por sus siglas en inglés

AMUCSS Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social

BID Banco Interamericano de Desarrollo

CEPCO Coordinadora Estatal de Productores de Café de Oaxaca

CO2 Dióxido de Carbono

CONABIO Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad

CONAFOR Comisión Nacional Forestal

CONANP Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas

EFC Empresas Forestales Comunitarias

EI Environmental Incentives

FEGA Fondo Especial de Asistencia Técnica y Garantía para Créditos Agropecuarios

FIDA El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola

FINAGRO Financiera Nacional Agropecuaria

FINDECA Financiando el Desarrollo del Campo

FIP Programa de Inversión Forestal, por sus siglas en inglés

FIRA Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura

FMCN Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza

FND Financiera Nacional de Desarrollo

FOMIN Fondo Multilateral de Inversiones

FSC Forest Stewardship Council

GEI Gases de Efecto Invernadero

GIZ Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit

IDH Sustainable Trade Initiative

IFD Institución Financiera de Desarrollo

IKI Iniciativa Internacional de Protección del Clima

MPyME Micros, Pequeñas y Medianas Empresas

ONG Organización No-gubernamental

PROGAN Programa Producción pecuaria sustentable y ordenamiento ganadero y apícola

PSA Pago por Servicios Ambientales

PyME Pequeñas y Medianas Empresas

RSC Responsabilidad Social Corporativa

SADER Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural

SEMARNAT Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales

USAID Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, por sus siglas en inglés

USAID.GOV FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES | ii

METODOLOGÍA

Este estudio buscó identificar las barreras al financiamiento de paisajes sustentables a través de los pequeños productores en México, y proponer recomendaciones para superar estas barreras. Incluyó tres objetivos secundarios: (i) entender los instrumentos e iniciativas financieras que hubo, hay y habrá en México y que estén enfocados a prácticas productivas sostenibles; (ii) identificar las barreras al financiamiento para prácticas productivas sostenibles que enfrentan los pequeños productores, y (iii) desarrollar recomendaciones para superar estas barreras. Si bien el financiamiento fue el foco principal, el estudio tomó en consideración otras condiciones (por ejemplo, el acceso a mercados o las políticas públicas) subyacentes a las prácticas productivas sostenibles. El estudio también buscó entender las barreras y desarrollar recomendaciones a escala de paisaje -analizando una matriz de sistemas productivos-, en vez de concentrarse en forma restringida en una sola cadena productiva. Este enfoque basado en sistemas y en paisajes es clave para entender las complejas dinámicas que mueven el cambio de uso del suelo, y cómo remediarlas.

Este estudio se concentró en pequeños productores de tres regiones: la Selva Maya de la península de Yucatán; la Selva Lacandona, en Chiapas, y la zona de Mascota, en Jalisco. Estas tres áreas fueron seleccionadas dadas sus altas contribuciones al capital natural de México y a la predominancia de pequeños productores en los sectores de agricultura, silvicultura y otros usos del suelo

(AFOLU, por sus siglas en inglés). Análisis geoespaciales han mostrado que estas áreas son particularmente importantes dadas sus tasas de deforestación, su captura y sus emisiones de gases de efecto invernadero

(GEI) y por ser prioridades nacionales para la conservación de la biodiversidad. Dentro de estas regiones, el estudio se concentró en los pequeños productores que trabajan en tres áreas del sector AFOLU: (i) silvicultura, (ii) ganadería y (iii) agroforestería. Estos segmentos prioritarios fueron seleccionados a partir de su potencial para reducir las emisiones netas de GEI en las regiones seleccionadas, dentro de un enfoque más amplio de manejo de paisajes.

USAID, Environmental Incentives y Dalberg realizaron este estudio a lo largo de enero y febrero del 2020. Al hacerlo, incluyeron distintas piezas de trabajo:

• Un trabajo de gabinete para revisar más de sesenta instrumentos financieros e iniciativas pasadas, presentes y apenas planeadas que se concentraron o concentrarán en las prácticas productivas sostenibles de México

• Más de cincuenta entrevistas con productores, asociaciones de productores, instituciones e intermediarios financieros, empresas del sector privado, donantes para el desarrollo y oficinas públicas

(la lista completa puede verse en el Anexo E)

• Trabajo de campo realizado en la Selva Maya y en la Selva Lacandona

• La presentación y discusión de los resultados preliminares en el Foro Latinoamericano de Inversión de Impacto (FLII) 2020, en Mérida, Yucatán

Este estudio tomó proactivamente en consideración las dimensiones de género del financiamiento para el desarrollo sustentable en México. Esta perspectiva de género se aplicó a través de:

• La comprensión del contexto. Este estudio usó análisis y datos desagregados por género siempre que fue posible para entender la adopción de prácticas productivas sostenibles y el acceso al financiamiento.

• El enfoque analítico y su metodología. El estudio analizó hasta qué punto los instrumentos e iniciativas financieras relevantes han (i) llegado a los pequeños productores de distintos géneros (es decir, a hombres y a mujeres), y (ii) adaptado sus enfoques en consecuencia. El programa de entrevistas buscó equilibrar las perspectivas entre géneros: en torno al 40% de los entrevistados fueron mujeres, aunque hubo menos de ellas en el nivel de los productores, dado que los hombres están a cargo de las iii | FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES USAID.GOV actividades productivas en una proporción enorme en las regiones seleccionadas. Cada entrevista incluyó preguntas que permitieran explorar cómo y por qué existen y persisten las brechas de género.

• El diseño y la presentación de las recomendaciones. Por último, las recomendaciones tomaron en cuenta las necesidades y realidades de la gente considerando su género, y se dio especial importancia a dar capacidad de acción y decisión a las mujeres, hombres y jóvenes. Para hacerlo, el estudio consideró oportunidades en un marco más amplio que la producción.

En general, el estudio busca aumentar la disponibilidad de financiamiento para paisajes sustentables en México. Los hallazgos son un punto de partida para futuras discusiones, para refinarlas y para colaborar entre distintos aliados.

USAID.GOV FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES | iv

RESUMEN EJECUTIVO

Los paisajes naturales de México están desapareciendo. En los últimos tres años, México ha perdido un promedio de más de 280 mil hectáreas anuales de bosques y selvas—un área más grande que la Ciudad de México—, en parte por la expansión agrícola y la producción pecuaria extensiva. Esta pérdida tiene consecuencias ambientales que dañan nuestro bienestar social y económico, entre otras cosas, porque aumentan las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), afectan los procesos de regulación hídrica y eliminan oportunidades económicas para comunidades y compañías por igual.

Revertir esta tendencia implica trabajar con los pequeños productores que manejan una gran parte de los recursos naturales del país. Por ejemplo, el 61% de los bosques están bajo algún tipo de propiedad social. Como resultado de ello, los pequeños agricultores y las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyME) y las empresas forestales comunitarias (EFC) -a las que nos referiremos aquí como “pequeños productores”- juegan un papel crítico en la implementación de prácticas productivas sostenibles. Estas actividades incluyen el manejo y protección de bosques y selvas, la aforestación y reforestación y prácticas agropecuarias más sustentables. Hoy por hoy, los hombres están a cargo de esas actividades en una proporción mucho mayor que las mujeres.

Para los pequeños productores, hacer la transición hacia las prácticas productivas sostenibles y ganar escala requiere de una serie de condiciones. Por ejemplo, los pequeños productores necesitan capacitación y acompañamiento para dejar de ser productores ganaderos extensivos y transitar hacia sistemas silvopastoriles. También necesitan acceder a mercados que reconozcan y valoren los productos sustentables y los servicios ambientales que brindan los productores, que están creciendo, pero apenas comienzan. Más aún, específicamente en México, hay una necesidad de estructuras sociales fuertes y de una mayor cohesión para coordinar y cambiar las actividades productivas al interior de los ejidos y comunidades agrarias. Igualmente importantes son las políticas públicas habilitadoras y la coordinación entre actores. Estas condiciones deben darse todas en conjunto para maximizar su impulso al cambio sustentable, y cada condición es necesaria, pero no es suficiente.

El financiamiento juega un rol especialmente crítico para modificar los incentivos económicos que impulsan el cambio de uso del suelo. Los pequeños productores requieren de inversiones iniciales y permanentes para manejar su tierra de forma sustentable. Sin financiamiento, los productores no pueden lograr que las prácticas productivas sostenibles generen ingresos. Sin ingresos, los paisajes naturales no serán valorados. Sin valor, hay un fuerte incentivo económico para convertir la tierra a usos más productivos, como son la agricultura y la ganadería extensivas. Dadas estas fallas y huecos de mercado, proteger los paisajes naturales requiere de soluciones basadas en el mercado para catalizar la inversión.

A pesar de todo, muchas barreras impiden esas inversiones al día de hoy: los pequeños productores no sólo enfrentan barreras para acceder a cualquier tipo de financiamiento, sino que hay otros obstáculos específicos al financiamiento para las prácticas productivas sostenibles. Algunas barreras específicas son:

• Por el lado de la demanda: En primer lugar, los productores tienen pocos incentivos económicos para invertir en prácticas productivas sostenibles (por ejemplo, en silvicultura sustentable o en producción ganadera silvopastoril), dada la falta de beneficios de corto plazo. Específicamente, los ahorros en costos toman años para hacerse realidad, y los mercados tienen una preferencia limitada o premian v | FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES USAID.GOV poco los productos sustentables. En segundo lugar, hay poca demanda de créditos para apoyar las prácticas productivas sostenibles dada la dependencia de los subsidios gubernamentales a la agricultura y la silvicultura, malas experiencias anteriores con el sector financiero (por ejemplo, el embargo de aserraderos de ejidos por pagos atrasados) y una aversión cultural al riesgo que implica un crédito. En tercer lugar, aun cuando haya apetito por obtener un financiamiento, los productores a menudo carecen de las capacidades técnicas, financieras, administrativas y organizacionales necesarias. Esto incluye la falta de estructuras sociales sólidas y cohesionadas -es decir, de capital social- para coordinarse, cambiar y escalar las actividades productivas dentro de ejidos y comunidades. Más aún, hay un sistema de apoyos (por ejemplo, de “incubadoras” o programas de desarrollo empresarial) muy limitado, que no se ajusta a las necesidades únicas de los productores rurales que quieren implementar actividades empresariales más sustentables.

● Por el lado de la oferta: La preponderancia de los subsidios distorsiona el mercado al desanimar a los productores a buscar otras opciones de financiamiento. Fuera de los subsidios, muchas instituciones financieras e inversores no financian la producción sustentable dado lo pequeñas que son las transacciones, el riesgo (percibido o real) y los horizontes temporales más largos para obtener utilidades. Más aún, los productos financieros que sí existen tienen poca penetración en las áreas rurales (por ejemplo, los bancos pueden estar hasta a tres horas de distancia de algunas zonas rurales) y/o no están adaptados a las necesidades de los productores que están llevando a cabo prácticas productivas sostenibles (por ejemplo, los horizontes de tiempo más largos antes de ver dividendos en silvicultura, las diferentes estaciones de crecimiento o las rotaciones en agroforestería). Por último, el factor más importante es que aún los productos financieros mejor diseñados no funcionan en aislamiento. Los productores necesitan apoyo para desarrollar negocios y proyectos que puedan recibir y atraer inversiones, y es crítico tener acceso a los mercados.

● Desde el ecosistema y el entorno: Por último, hay brechas en las condiciones habilitadoras necesarias para movilizar y desplegar el financiamiento para las prácticas productivas sostenibles. Éstas incluyen el poco acceso a los mercados incluyentes, brechas en las políticas públicas, falta de incentivos para promover la producción sustentable sobre la producción en general, y sistemas de recolección de datos y de información débiles que impiden identificar, monitorear y cuantificar las prácticas productivas sostenibles y sus impactos. Por último, la coordinación entre actores que trabajan en paisajes sustentables no es suficiente, y eso ha llevado a la duplicación de esfuerzos y ha impedido la movilización de inversiones de seguimiento (por ejemplo, desde el sector privado).

Estas barreras son comunes a muchos pequeños productores, pero se manifiestan de distintas formas según las cadenas de valor, las regiones y el género. En distintas cadenas de valor hay distintos niveles de capacidades productivas, apoyos gubernamentales y acceso a mercados incluyentes. Por ejemplo, los productores de cacao pueden organizarse y vender su producto con un sobreprecio, mientras que la madera o el ganado sustentables (con el sello del Forest Stewardship Council

[FSC], o usando sistemas silvopastoriles, según sea el caso) reciben un precio estándar. De igual forma, distintas regiones presentan diferencias en términos de la fuerza de los esquemas locales de gobernanza y de coordinación y fuerza de los intermediarios financieros que trabajan con productores rurales. En cuanto al género, las mujeres enfrentan barreras adicionales para acceder al financiamiento y hacer la transición a las prácticas sustentables. Específicamente, es menos probable que las mujeres estén en el padrón de miembros de ejidos y comunidades agrarias, que se involucren en las actividades productivas y que estén representadas en las estructuras de liderazgo comunitario. Los jóvenes también tienen menos acceso a recursos, dado que muchos de los derechos ejidales pertenecen a generaciones más viejas. En general, estos matices ponen de relieve la importancia de las intervenciones a la medida.

Si bien los esfuerzos pasados y presentes han identificado modelos prometedores para enfrentar este tipo de barreras, hay una necesidad de aumentar su escala y sustentabilidad.

El gobierno de México, los donantes para el desarrollo y las instituciones financieras de desarrollo han

USAID.GOV FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES | vi apoyado una serie de iniciativas de financiamiento que entregan principalmente donativos y subsidios, con algunos préstamos y créditos. Estos programas han logrado importantes resultados en términos de coordinación (por ejemplo, a través de la iniciativa de Reducción de Emisiones por Deforestación y

Degradación, REDD+) y han demostrado ser modelos viables. Estos modelos incluyen extender el crédito para los pequeños productores (por ejemplo, los de la Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del

Sector Social, AMUCSS) o intermediarios financieros que apoyan la construcción de capacidades, consolidación de volumen, el acceso a mercados y el levantamiento de capital (por ejemplo, Ejido Verde).1

A lo largo de la próxima década, será crucial construir sobre estos modelos al tiempo que se aumenta su sustentabilidad y su escala.

Viendo a futuro, mejorar el financiamiento para los paisajes sustentables requiere de acciones holísticas. Esto incluye intervenciones por el lado de la demanda, por el lado de la oferta y a lo largo y ancho del ecosistema y entorno que enfrentan. Habrá distintas recomendaciones relevantes para diferentes pequeños productores, según su cadena de valor, región, género y, en particular, según su nivel de madurez empresarial. Por tanto, las recomendaciones deberán refinarse más a los niveles regional o local. Las recomendaciones clave incluyen:

● Por el lado de la demanda: Mejorar la capacidad para recibir inversiones y el atractivo de hacerlas en prácticas productivas sostenibles aumentando la demanda y el acceso de los pequeños productores al financiamiento apropiado (aparte de donativos y subsidios) así como su capacidad para gestionarlo. Hasta la fecha, una gran proporción del financiamiento se va a una minoría de productores con capacidades productivas y empresariales maduras. Por tanto, aumentar el apoyo a los productores más pequeños es clave para movilizar y desplegar el financiamiento a la escala apropiada. Las recomendaciones clave incluyen (i) mejorar y escalar el apoyo de principio a fin para los pequeños productores y (ii) escalar los esfuerzos de desarrollo de proyectos para construir un conjunto más sólido de oportunidades para la inversión.

● Por el lado de la oferta: Aumentar la disponibilidad y el alcance de productos financieros a la medida para ayudar a los pequeños productores a invertir en prácticas productivas sostenibles. Las necesidades de financiamiento deben ser más comerciales (por ejemplo, productos que no sean donativos), más pacientes, mejor adaptados a las necesidades de los productores y conjugarse con otros tipos de intervenciones. También hay un potencial inexplorado para llevar el financiamiento de compradores del sector privado a una mayor escala a través de acuerdos de mercado más fuertes y procesos de comercialización más sólidos, que reconozcan el valor de los productos sustentables (por ejemplo, de la madera certificada por el FSC, de la carne de sistemas silvopastoriles, del café o el cacao de sistemas agroforestales). Las recomendaciones clave incluyen: (i) llevar a mayor escala el financiamiento para prácticas productivas sostenibles a través de intermediarios financieros y (ii) construir una masa crítica de compradores del sector privado enfocados en la sustentabilidad para financiar a pequeños productores. En ambos casos, hay un potencial para usar las finanzas para el desarrollo como catalizador de la inversión privada a través de arreglos mixtos.

● Desde el ecosistema y el entorno: Generar las condiciones habilitadoras para movilizar y desplegar mejor el financiamiento para los pequeños productores trabajando en prácticas productivas sostenibles en el territorio. Se requiere mucho más que mecanismos

1 Anexo B tiene más información sobre estos esfuerzos.

vii | FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES USAID.GOV financieros para atraer y retener inversiones de largo plazo en prácticas productivas sostenibles. Las recomendaciones clave incluyen: (i) apoyar las actividades que generen ingresos más alto en las cadenas de valor o que sean distintas de la producción, (ii) desarrollar e implementar políticas públicas habilitadoras, (iii) fortalecer la recolección de datos e información y el monitoreo para las prácticas productivas sostenibles, y (iv) dedicar tiempo y recursos a mejorar la coordinación. Muchas de estas recomendaciones se refieren al fortalecimiento de mercados y al acceso a mercados incluyentes.

En todas estas recomendaciones es clave asumir un enfoque de paisaje para poder aprovechar los conocimientos locales, las alianzas y las lecciones aprendidas, y asumir enfoques basados en el mercado para trabajar con productores y con el sector privado. Más aún, las recomendaciones deberán implementarse juntas: un mecanismo de financiamiento exitoso requerirá intervenciones por el lado de la demanda para apoyar a los productores y el diseño de proyectos que atraigan esa inversión y puedan recibirla, intervenciones por el lado de la oferta para movilizar el financiamiento apropiado de los intermediarios y otros actores del sector, e intervenciones a lo largo y ancho del ecosistema para hacer que las piezas trabajen en buena sincronía.

Más aún, llevar estas ideas más allá requiere de un cambio de mentalidad. Si bien estas recomendaciones se apoyan en aprendizajes y modelos exitosos de las últimas décadas, también resaltan la necesidad de nuevas soluciones y formas de trabajar. En particular, los hallazgos destacan la necesidad de un cambio radical en cuatro áreas críticas:

• Cómo apoyar. Un cambio para ir desde un enfoque centrado en el desarrollo de capacidades a modelos que ofrezcan acompañamiento de largo plazo a los productores.

• Cómo financiar. Concentrarse en los productos financieros fuera de los donativos y los subsidios para promover la salud financiera de largo plazo.

• Cómo llevar a otra escala. Concentrarse en desarrollar empresas, cooperativas y proyectos con mayor escala que puedan recibir financiamiento y servir a los mercados tradicionales.

• Cómo asociarse. Conectar mejor a los productores y comunidades con compañías e inversionistas más éticos.

En general, este informe identifica barreras para informar las estrategias de USAID y sus socios para financiar los paisajes sustentables en México. Este informe toma en cuenta el progreso hasta la fecha, la situación actual y las prioridades para el futuro. En algunas áreas -como el desarrollo de capacidades o la intermediación de créditos- hay un mayor foco en replicar y escalar modelos que han mostrado ser prometedores. En otras áreas -incluyendo el apoyo a los servicios de los agricultores, el desarrollo de proyectos y la intermediación y acuerdos financieros del sector privado- se necesita crear nuevos modelos para llenar los huecos. Al promover estas soluciones basadas en el mercado, es posible catalizar la inversión necesaria para proteger los paisajes naturales a largo plazo.

1 | FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES USAID.GOV

SECCIÓN 1: LOS PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO

EL MANEJO DEL TERRITORIO HOY

Los paisajes naturales de México están en riesgo. Hoy en día, los sectores de agricultura, silvicultura y otros usos del suelo (AFOLU, por sus siglas en inglés) genera una captura neta2 de gases de efecto invernadero (GEI) equivalente al 22% de las emisiones totales de México.3 Sin embargo, esta captura neta está decreciendo por las prácticas de manejo del territorio actuales. Desde el año 2000, México ha perdido entre 150,000 y 300,000 hectáreas de cobertura forestal cada año, principalmente debido a la expansión de la agricultura y la ganadería, la tala ilegal y la urbanización, entre otros factores.4 En el mismo periodo, más de quince millones de hectáreas -un área equivalente al estado de Coahuila- han sido degradadas (es decir, han perdido cobertura arbórea, pero a un nivel menor que el de la deforestación). La deforestación y la degradación son especialmente graves en las selvas tropicales del sur y del sureste de México, en estados como Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Chiapas.5 Más allá de las emisiones de GEI, estos cambios en el uso del suelo también amenazan la biodiversidad y tienen efectos negativos en la salud y en la economía, que van desde la pérdida de los servicios ambientales de regulación del ciclo del agua hasta la pérdida de medios de vida y de ingresos para comunidades, empresas y la sociedad en general.

Figura 1: Emisiones netas de GEI del sector AFOLU6

2 La captura o secuestro de carbono es el proceso por el que el dióxido de carbono es absorbido por árboles, pastos y otras plantas a través de la fotosíntesis y luego almacenado como biomasa (troncos, ramas, follaje y raíces) y en los suelos. United

States Department of Agriculture Forest Service, “Carbon Sequestration,” accessed 2020 3 Gobierno de México, “Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero,” 2015 4 Hansen et al., “Tree Cover Loss and Gain Area,” 2013 5 El País, “México Perdió 250.000 Hectáreas de Bosques en 2016,” 2017 6 Gobierno de México, “Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero,” 2015

-148

31 71Emisiones

Captura

GanaderíaSelvas y bosques Agricultura

Emisiones y captura de gases de efecto invernadero

Millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, 2015

Emisiones en aumento

Está en riesgo, por los cambios de uso del suelo https://www.fs.fed.us/ecosystemservices/carbon.shtml https://www.gob.mx/inecc/acciones-y-programas/inventario-nacional-de-emisiones-de-gases-y-compuestos-de-efecto-invernadero http://data.globalforestwatch.org/datasets/63f9425c45404c36a23495ed7bef1314 https://elpais.com/internacional/2017/11/17/mexico/1510954314_007182.html https://www.gob.mx/inecc/acciones-y-programas/inventario-nacional-de-emisiones-de-gases-y-compuestos-de-efecto-invernadero

USAID.GOV FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES | 2

Proteger mejor los paisajes naturales requiere llevar a otra escala las prácticas productivas sostenibles. Estas actividades caen en tres categorías de “soluciones climáticas naturales”, que aumentan el almacenamiento de carbono o reducen las emisiones de GEI de los paisajes. 7 En primer lugar, las prácticas y actividades relativas al manejo y protección de los bosques y selvas buscan conservar y manejar sustentablemente los productos maderables y no maderables de esos ecosistemas y reducir las causas de la deforestación y la degradación, incluyendo la expansión de los terrenos agrícolas y ganaderos. En segundo lugar, las actividades de reforestación y aforestación buscan restaurar la vegetación de las áreas deforestadas o que no tenían cobertura arbórea, respectivamente.8 Por último, las prácticas agrícolas y ganaderas buscan reducir las emisiones que se producen por actividades de esos rubros, más allá del uso del suelo, como la fermentación entérica. 9 En México y el mundo, las soluciones climáticas naturales que se han concentrado en el manejo y conservación forestales, en reforestación y aforestación -los primeros dos tipos de actividades que se muestran en la figura 2, - ofrecen el mayor potencial para obtener beneficios de reducción de emisiones de GEI.10 Estas actividades también traerán beneficios económicos:

el sector AFOLU aportó más del 3% del producto interno bruto mexicano en 2019.11

Figura 2: Tipos de prácticas y actividades productivas sostenibles

7 The Nature Conservancy, “Natural Solutions to Climate Change,” 2017 8 La reforestación es el proceso de plantar árboles nativos en un área forestal que ha sido desmontada. La aforestación es el proceso de plantar árboles en un área sin árboles para crear un bosque.

9 Proceso digestivo animal que produce metano como un subproducto.

10 KOIS Invest, “Financing Sustainable Land Use,” 2019 11 PIB a precios constantes de 2013. INEGI "Sistema de Cuentas Nacionales de México. PIB Trimestral," 2020

• Aprovechar de manera sustentable

• Reducir las causas de deforestación y degradación—incluyendo la expansión de áreas de cultivo/ganaderas, la explotación e incendios forestales

• Incrementar cobertura de bosques y su calidad

• Aumentar la captura de dióxido de carbono en tierras agrícolas y ganaderas

• Reducir emisiones de actividades agrícolas y/o ganaderas por hectárea

MANEJO Y

PROTECCIÓN

FORESTAL

REFORESTACIÓN Y

REPOBLACIÓN

FORESTAL

MEJORAMIENTO DE

PRÁCTICAS EN AGRO Y

GANADERÍA

https://www.nature.org/en-us/what-we-do/our-insights/perspectives/natural-solutions-to-climate-change/ https://assets.ctfassets.net/bbfdx7vx8x8r/7iGPF09ucEeweAU8yOe0eU/eeabb872454c6687e98a434a270d5b2c/Kois_FinancingSLU.pdf

3 | FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES USAID.GOV

EL ROL DE LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES

Implementar prácticas productivas sostenibles requiere de la colaboración cercana con los pequeños productores que manejan una gran porción de los recursos naturales del país. Esto incluye a pequeños agricultores, empresas forestales comunitarias (EFC) y micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyME) orientadas a la producción. En torno al 61% de los terrenos forestales del país están bajo esquemas de tenencia colectiva de la tierra, como ejidos 12 o comunidades, o en manos de microempresas.13 En el caso de los terrenos agropecuarios, incluyendo al ganado, alrededor de la mitad de los productores son pequeños propietarios. 14 Detener la deforestación, la degradación y la producción agropecuaria poco sustentable requiere por tanto del apoyo de estos grupos. Más aún, el trabajo con los pequeños productores, las PyME y las EFC -en comparación con los grandes productores o terratenientes-puede ofrecer importantes co-beneficios en términos de la generación de medios de vida, conservación de la biodiversidad y equidad de género.

Los pequeños productores que trabajan en silvicultura, agroforestería y ganadería tienen todos un rol clave para la reducción de emisiones de GEI. Esta evaluación se concentró en estos tres grupos de productores -o “segmentos”15- que ofrecen un impacto potencial alto (especialmente en reducción de emisiones de GEI y varios co-beneficios) y la factibilidad de realizar cambios. Cada segmento incluye a productores que ya implementan o que podrían comenzar a implementar prácticas sustentables.

Los tres segmentos están vinculados al mayor motor de las emisiones de GEI del sector AFOLU en

México: el cambio de uso del suelo por la expansión de los terrenos agrícolas y, especialmente, por actividades ganaderas.16 El primer segmento incluye a EFC y PyME establecidas que podrían implementar prácticas silvícolas sustentables, incluyendo la producción forestal maderable y no maderable (por ejemplo, el ejido Tres Garantías en Quintana Roo). El segundo segmento incluye a asociaciones de productores de pequeña escala que podrían alcanzar mayor escala con sistemas integrales agroforestales, principalmente de cacao y café (por ejemplo, la Alianza de Cacaoteros de la Selva, en Chiapas). El tercer segmento incluye productores de ganado de pequeña escala que podrían iniciar la transición hacia sistemas silvopastoriles que pueden impulsar la reforestación y aforestación, reducir la expansión de tierras y reducir las emisiones de las prácticas ganaderas (por ejemplo, varios miembros de la Red Silvo, en Chiapas). La figura 3 resume los detalles adicionales de su distribución regional, su impacto potencial y la factibilidad de cada segmento;

en el Anexo A puede encontrarse más información.

12 En México, un ejido es una porción de terreno manejada colectivamente a través de un sistema apoyado por las leyes y por el gobierno.

13 Un 30% de los bosques y selvas del país están en manos privadas, y el restante 7-12% de los bosques está en manos del

Estado, o son terrenos federales o reservas forestales. Lucía Madrid, Juan Manuel Núñez, Gabriela Quiroz y Yosu Rodríguez, “La propiedad social forestal en México,” 2009 14 FAO, "The economic lives of smallholder farmers," 2015 15 Los pequeños productores, las PyME y las EFC involucradas en el manejo de la tierra en México son diversas, varían en términos de tipo de actividad sobre el territorio (por ejemplo, manejo y conservación de bosques o producción ganadera) y características individuales (por ejemplo, madurez, tamaño, estructura, organización). Estos “segmentos” buscan capturar esos matices.

16 Ecosistemas, “Los procesos y causas del cambio en la cobertura forestal de la Península Yucatán, México,” 2017; ver Anexo A para un mayor análisis sobre los motores del cambio en cada región.

https://www.researchgate.net/publication/290483279_La_propiedad_social_forestal_en_Mexico http://www.fao.org/3/a-i5251e.pdf https://www.revistaecosistemas.net/index.php/ecosistemas/article/view/1280

USAID.GOV FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES | 4

Dentro de estos segmentos, los hombres y las mujeres juegan roles diferentes. En promedio, los hombres se involucran más en la producción. Es más probable que tengan títulos agrarios, posiciones de liderazgo dentro de sus comunidades (por ejemplo, en las asambleas ejidales) y un rol de supervisores en las actividades productivas. Mientras tanto, las mujeres juegan un papel más activo en el manejo de los hogares y en actividades económicas distintas de la producción primaria (por ejemplo, trabajando en una tienda). Las mujeres participan menos en las actividades productivas tradicionales (por ejemplo, la extracción de árboles) y tienen menos activos (por ejemplo, parcelas en un ejido). De igual manera, los jóvenes tienen menos activos dado que las generaciones mayores son quienes ostentan los derechos ejidales. Esto ha llevado a los jóvenes a abandonar las actividades rurales y a buscar opciones en sectores más rentables (por ejemplo, trabajando en hoteles). Como resultado, las prácticas productivas sostenibles en la actualidad dependen en forma desproporcionada de los hombres. Sin embargo, es importante reconocer que todas las fuentes de ingreso de los hogares -sea que tienen que ver o no con la producción-pueden ayudar a reducir los incentivos a nivel familiar o comunitario que impulsan el cambio de uso del suelo.

Figura 3: Prioridad de segmentos para la evaluación17

LA NECESIDAD DEL FINANCIAMIENTO

Para que los pequeños productores hagan la transición hacia un manejo de la tierra más sustentable, se deben cumplir varias condiciones. Por ejemplo, los pequeños productores necesitan capacitación y acompañamiento para hacer la transición de la ganadería extensiva a los sistemas silvopastoriles. También necesitan acceso a aquellos mercados -que están creciendo, aunque sean aún

17 Las calificaciones de impacto y factibilidad son direccionales. Las calificaciones de impacto están basadas en emisiones de

GEI/captura de GEI y el análisis financiero de cada región, mostrado en el Anexo A. Las calificaciones de factibilidad son cualitativas y están basadas en entrevistas.

5 | FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES USAID.GOV incipientes-- que reconocen y valoran los productos sustentables y los servicios ambientales que brindan, dadas las preocupaciones sobre el cambio climático. Esto implica promover cambios en la forma en que las empresas privadas se surten y venden sus productos (por ejemplo, si tienen compromisos de ser libres de deforestación en sus cadenas de suministros). Más aún, en México en específico, hacen falta estructuras sociales fuertes y cohesión para coordinar y cambiar las actividades productivas dentro de los ejidos y las comunidades. Las políticas públicas juegan un papel clave en permitir e incentivar las prácticas sustentables, y el éxito depende de la coordinación activa entre el sector público, el sector privado y la sociedad civil.

La figura 4 a continuación resume estas condiciones que deben darse a la par para impulsar el cambio sustentable, reconociendo que cada condición por sí sola es necesaria pero no suficiente.

Una de estas condiciones es el financiamiento: los productores necesitan recursos iniciales y constantes para manejar sus tierras en forma sustentable. De entrada, cambiar las prácticas productivas implica tener un financiamiento a la medida para obtener insumos (por ejemplo, semilla para los árboles), activos productivos (por ejemplo, tanques de agua para los sistemas silvopastoriles, motosierras para las actividades silvícolas), trabajo y los costos de oportunidad iniciales de abandonar otras actividades productivas que generan ingresos. Más allá de estas inversiones iniciales, las prácticas productivas sostenibles requieren de capital para crecer y grandes volúmenes de capital de trabajo para ganar escala. El horizonte temporal del financiamiento también es clave, dado que muchas prácticas y actividades productivas sostenibles no producen dividendos en los primeros tres a diez años después de la transición. Aún más, el financiamiento puede ayudar a impulsar y reforzar otras condiciones necesarias

(por ejemplo, la coordinación entre los socios públicos y privados) para el manejo sustentable del territorio.

Figura 4: Condiciones clave requeridas para el manejo sustentable del territorio

El financiamiento es especialmente importante para alterar los incentivos económicos que impulsan el cambio en el uso del suelo. Hoy en día, los paisajes naturales de México son poco valorados por una serie de fallas y brechas de mercado, que incluyen: falta de acceso a los mercados -especialmente a los mercados incluyentes con una demanda de productos sustentables-, la sobrerregulación y la falta de capacidades productivas. Por ejemplo, la producción de madera en México

USAID.GOV FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES | 6 es menor hoy que hace dos décadas, y la industria de la madera ha perdido poder y escala constantemente durante este siglo. Ante este panorama, hay incentivos económicos muy fuertes para convertir el suelo a usos con mayores rendimientos a corto plazo (por ejemplo, la agricultura y la ganadería sobre la silvicultura) y para mantener prácticas de manejo de la tierra poco sustentables (por ejemplo, la producción ganadera extensiva en vez de los sistemas silvopastoriles). Contrarrestar estos incentivos requiere de aumentar el valor de los paisajes naturales; aumentar ese valor implica ofrecer mayores rendimientos, y para aumentar los rendimientos hace falta más capital.

Para proteger los paisajes naturales hacen falta, por ello, soluciones basadas en el mercado que catalicen inversiones a largo plazo. La sección 2 analiza las barreras que están impidiendo que el financiamiento llegue a los productores hoy por hoy, y la sección 3 propone las recomendaciones para superarlas. Más allá del financiamiento, este estudio tomó en cuenta otras condiciones interrelacionadas, como el acceso a los mercados y la asistencia técnica.

7 | FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES USAID.GOV

SECCIÓN 2: BRECHAS Y BARRERAS DE FINANCIAMIENTO

Las poblaciones rurales, incluyendo a los pequeños productores, enfrentan muchas barreras que les impiden acceder a cualquier financiamiento en México. Las instituciones financieras tradicionales tienen una cobertura limitada y ofrecen pocos productos que respondan a las condiciones de las áreas rurales, en parte por su limitada presencia física, su pobre conectividad y su falta de comprensión de las economías de los productores (por ejemplo, de sus riesgos y su estacionalidad). Más aún, las instituciones financieras locales no logran la escala necesaria para poder servir a todos los productores. Como resultado de ello, menos de una cuarta parte de la población de áreas rurales recibió algún crédito en 2018 (21% de las mujeres y 23% de los hombres, frente al 33% de las mujeres y al 39% de los hombres en las áreas urbanas).17

Las barreras que impiden el acceso al financiamiento son aún más altas para las prácticas y actividades productivas sostenibles. En términos de la demanda, los productores perciben pocos incentivos económicos a corto plazo y tienen otras necesidades urgentes, como la necesidad de alimentar a sus familias, que impiden emprender ese tipo de actividades. Por el lado de la oferta, son pocas las instituciones financieras que ofrecen productos con el foco puesto en las prácticas productivas sostenibles.

La sección que sigue delinea las principales barreras por el lado de la demanda y por el de la oferta, así como las barreras desde el entorno que deben enfrentar los pequeños productores al acceder al financiamiento para las prácticas productivas sostenibles. Si bien el análisis se concentró en la Selva Maya de la península de Yucatán, la Selva Lacandona de Chiapas y la región de Mascota, en Jalisco, muchas de las barreras son relevantes para otras áreas.

BARRERAS POR EL LADO DE LA DEMANDA

Las barreras por el lado de la demanda reducen el apetito de los pequeños productores y su habilidad para invertir en la transición hacia las prácticas productivas sostenibles. Las barreras clave incluyen la percepción de la falta de incentivos económicos, un bajo apetito por préstamos, pocas capacidades y falta de acompañamiento y una limitada organización interna en los grupos de productores.

Los párrafos siguientes van a mayor profundidad en cada barrera.

Falta de incentivos económicos: Los productores perciben pocos incentivos económicos para invertir en prácticas productivas sostenibles. No perciben ni miden los ahorros potenciales, y los mercados no premian en forma significativa –y, en algunos casos, no premian de ninguna manera- los productos sustentables. Sin ir muy lejos, la madera certificada se vende a precios similares que la madera sin certificación, y la industria de la ganadería no tiene un programa de certificación de la sustentabilidad bien conocido.18 Entretanto, muchos productores no están al tanto de otros beneficios no financieros. Por ejemplo, en silvicultura, la certificación FSC (del Forest Stewardship Council) puede mejorar el acceso a ciertos mercados, y algunos compradores priorizan la compra de madera con certificado FSC por encima de los productos convencionales. Los beneficios de largo plazo pueden incluir menores costos de producción y mejoras en la productividad –en parte porque la producción sustentable implica cambios en ciertos insumos para aprovechar lo que hay sobre el terreno (como el pasto para el ganado, el trabajo en vez de los agroquímicos). Con todo, aún si los productores están al tanto de estos beneficios, muchos no creen que las ventajas sean más que los gastos de entrada y el riesgo añadido (ver la caja sobre Bajos incentivos para la ganadería silvopastoril).

USAID.GOV FINANCIAMIENTO PARA PAISAJES SUSTENTABLES EN MÉXICO A TRAVÉS DE PEQUEÑOS PRODUCTORES | 8

Poco apetito por el crédito: Los productores ven poca necesidad de servicios financieros

(por ejemplo, créditos) dada la presencia de subsidios gubernamentales y de factores culturales. Todos los productores entrevistados habían accedido a uno o más programas gubernamentales que ofrecían subsidios, pero no ofrecían acompañamiento para ayudar a los productores a hacer la transición hacia otros productos financieros. Más aún, muchos productos financieros no están diseñados para satisfacer las necesidades de los productores (entre otras cosas, tienen costos altos, o pagos periódicos que no están alineados con las estaciones agrícolas). Una historia de experiencias negativas con los préstamos y una desconfianza muy prevalente hacia las instituciones financieras erosionan el apetito de los productores por servicios financieros. Por tanto, muchos productores prefieren usar sus propios recursos en vez de tomar riesgos adicionales (ver la caja sobre Invertir en un aserradero).

Pocas capacidades y acompañamiento: Los productores carecen en muchas ocasiones de las capacidades técnicas, financieras y empresariales –carencias más pronunciadas entre las mujeres. En primer lugar, muchos productores carecen del conocimiento técnico que les permita hacer la transición hacia las prácticas sustentables, así como para entrar al procesamiento de sus productos para añadirles valor. La educación financiera es limitada, lo que hace más difícil para los productores acceder al financiamiento y, después, cumplir con las responsabilidades vinculadas a ello. Además, los productores no tienen conocimientos de planeación empresarial ni de cómo trabajar en conjunto para lograr mayores escalas, lo que es particularmente grave en el caso de la silvicultura. Esto hace difícil estructurar y mantener operaciones que generen ingresos y en las que sea fácil invertir. Las pocas mujeres que forman parte de las asambleas forestales y que se involucran en actividades productivas no han tenido el mismo acceso a programas de capacitación que sus contrapartes hombres, lo que ha redundado en un menor desarrollo

POCOS INCENTIVOS PARA LA GANADERÍA SILVOPASTORIL

Don Carlos, un ganadero con dieciocho cabezas de ganado en Chiapas, admite que hacer de su rancho una propiedad silvopastoril traería beneficios para el medio ambiente y que reduciría sus costos a largo plazo. Sin embargo, sabe que si quiere invertir en cambiar su terreno para hacerlo silvopastoril (por ejemplo, comprando cercas para dividir su tierra, instalando tanques de agua en cada sección) tendría que invertir una cantidad significativa durante tres años, lo que le generaría pocas utilidades inmediatas.

El mercado local está controlado por un único comprador que trabaja de cerca con los coyotes

(intermediarios) locales para pagar un precio estándar por todas las cabezas de ganado, sin importar las prácticas que se sigan. Esto hace la transición menos atractiva.

INVERTIR EN UN ASERRADERO

Uno de los mayores ejidos de la Selva Maya abandonó uno de sus dos aserraderos. Después de que el carro del aserradero se descompuso, el ejido buscó subsidios de CONAFOR para remplazarlo. Sin embargo, CONAFOR no pudo otorgar esos fondos ese año. En vez de buscar otras opciones para remplazar el carro (por ejemplo, un crédito bancario), el ejido decidió esperar a que CONAFOR otorgue los fondos. Cuando se les preguntó hace poco por qué no han pedido un préstamo al banco, el comisariado ejidal habló de una mala experiencia anterior con un banco. Cuando el ejido no pudo pagar, el banco se vio obligado a embargar algunos tractores propiedad del ejido, donados por un programa gubernamental anterior. Los miembros del ejido prefieren no arriesgarse a que esto ocurra de nuevo y prefieren esperar al año siguiente a que el gobierno ofrezca los fondos.

This is the start of the file's text. The full file is on GovTribe.

File details come from the government source that posted it. Updated .